Semana crucial para el Emisor

El Banco de la República deberá tomar dos importantes decisiones: tasas de interés de referencia y compras de dólares en el mercado.

José Darío Uribe, gerente general del Banco de la República.   / Óscar Pérez
José Darío Uribe, gerente general del Banco de la República. / Óscar Pérez

Este viernes se reunirá la junta directiva del Banco de la República para discutir sobre el futuro de las tasas de interés y la renovación o no del programa de compra de divisas en el mercado cambiario acordado en febrero de 2013.

Según el sondeo de DATAiFX, realizado a los agentes de mercado, el 94,74% de los consultados esperan tasas estables y tan sólo el 5,26% restante espera una reducción de 25 puntos básicos.

De acuerdo con el Emisor, cuando se modifican las tasas de referencia se afecta la tasa de cambio y el costo del crédito, poniendo en marcha una serie de mecanismos que influyen sobre los mercados financieros, las decisiones de gasto, la producción y el empleo.

Aunque la balanza está inclinada hacia una estabilidad en las tasas en la reunión del viernes, son varios los mensajes que han enviado las autoridades frente al fin del ciclo bajista en los tipos de referencia y ahora el mercado trata de calcular el momento en el que el Banco de la República decida incrementar de nuevo las tasas.

¿Qué pasaría si el Emisor decidiera subirlas, teniendo en cuenta que los resultados de confianza del consumidor en Estados Unidos han mejorado y que otros factores apuntan a un viraje en la política de emisión de liquidez del primer socio comercial de Colombia?

Orlando Santiago, gerente de investigaciones de Fénix Valor, cree que un alza en las tasas sería “dar reversa en el trabajo del último año en política monetaria, dado que las inversiones en pesos tendrían mayor retorno, llevando la divisa nuevamente a un precio de US$1.700”. Además, todos los sectores de la economía que están endeudados en pesos tendrían un camino más difícil hacia la nivelación de sus deberes.

“Los efectos de un alza en este momento serían desastrosos, debilitando al dólar y trayendo una inversión en pesos desmedida. Adicionalmente incomodaría al sector financiero que en los últimos meses ha disminuido las tasas de sus préstamos, basados en niveles actuales de las tasas de interés del Banco Central”.

Por otro lado, Camilo Pérez, director de investigaciones económicas del Banco de Bogotá, dijo que existen suficientes argumentos para creer que el Emisor mantendría sus tasas estables y para pensar que no expandirá por más de tres meses su política de acumulación de reservas internacionales.

“Es probable que el Banco quiera observar la manera en la que la economía recibe, paso a paso, los anuncios del Gobierno en materia de inversión y la reacción a la inyección de liquidez que ha realizado a través de la compra de dólares. Considero que este programa podría extenderse a unos tres meses adicionales con la compra de otros US$600 millones”, concluyó.