Senado elimina riesgo de cierre de Gobierno de EE.UU.

El Senado de los Estados Unidos terminó la amenaza del cierre de gobierno y puso la financiación sobre un terreno más estable el sábado, al aprobar el paquete de gasto de US$1,1 billones, durante una poco usual sesión de fin de semana, que le siguió a días de revueltas y extensiones de presupuesto a corto plazo.

El Senado aprobó el paquete de gasto por US$1,1 billones, en una sesión poco usual durante el fin de fin de semana. / 123rf

El paquete, que financiará la mayoría del gasto del gobierno hasta el final de septiembre de 2015, ahora será llevado a la Casa Blanca para que sea firmado como ley por el presidente Barack Obama, que ya ha indicado que lo apoya.

No obstante, la aprobación inesperadamente rencorosa de la ley, a pesar del apoyo por parte de influyentes miembros de ambos partidos, frustró la esperanza de que se abriera la puerta para que el Capitolio tuviera una cooperación bipartidista más constructiva.

El espaldarazo a la norma, por 56 votos contra 40, fue la última gran actuación de un Congreso que se destacó por las mala relaciones entre los partidos, las crisis de presupuesto y los bajos niveles de aprobación entre los votantes. El próximo año los Republicanos controlarán ambas cámaras de un nuevo Congreso.

Los legisladores que se opusieron a la ley incluían a una mezcla de conservadores enfurecidos por la política de inmigración del presidente y liberales molestos porque la ley incluye una provisión, muy popular en Wall Street, que suaviza las reglas de derivados.

Las batallas que desataron, probablemente sean una antesala a las batallas que tendrán lugar el próximo año, y en la campaña presidencial de 2016.

El paquete anticipa una batalla en febrero que muchos republicanos quieren tener con respecto a la inmigración. Esto porque extiende la financiación para el Departamento de Seguridad Interna, que es responsable por la inmigración, tan sólo hasta el 27 de febrero.

Los republicanos emplearán esta necesidad de renovar la financiación para retar el controversial uso que Obama le ha dado a la acción ejecutiva que protege de la deportación a millones de inmigrantes no autorizados.

Sin embargo, la inusual sesión del sábado puso de relieve las divisiones con respecto a las tácticas más extremas de los Republicanos.

El senador Ted Cruz, un favorito del Tea Party y potencial candidato presidencial para 2016, forzó la sesión, y eventualmente aseguró un voto que quería con respecto a la maniobra del presidente. No obstante, su iniciativa fracasó, teniendo tan sólo 22 votos a favor, pues otros Republicanos no estuvieron de acuerdo con su estrategia.

A comienzos del día, con una medida anterior de financiación a corto plazo a punto de vencer en la medianoche del sábado, el Senado aprobó otra ley a corto plazo para extender la financiación hasta el miércoles, como una precaución.

La revuelta conservadora se produjo luego de la queja por parte de algunos Demócratas, enfurecidos por una provisión en la ley de gasto que suaviza las reglas de derivados que se comercian bajo las reformas financieras de la ley Dodd-Frank de 2010.

Los liberales intentaron frustrar la ley en la Cámara de Representantes, donde fue aprobada el jueves.

 

últimas noticias