'Lo sencillo dificulta el fraude'

Francisco Reyes, superintendente de sociedades, dice que entre sus retos de este año están extender los beneficios de las SAS y proteger a los administradores que cumplen sus funciones.

Francisco Reyes, superintendente de Sociedades. / Luis Ángel

Francisco Reyes asumió la Superintendencia de Sociedades en octubre de 2014. Llegó para hacerse cargo de asuntos que han acaparado la atención de la opinión pública, como los casos Interbolsa y CDO, constructora del colapsado edificio Space en Medellín, conflictos que espera tener resueltos este año. Pero, además, Reyes tiene la responsabilidad de darles celeridad a los procesos de insolvencia y a la resolución de litigios entre sociedades, que en 2014 ascendieron a 275 demandas nuevas ante la Superintendencia. La entidad que lidera, por demás, tiene el reto de fortalecer la seguridad jurídica en el sistema empresarial si Colombia quiere ingresar a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Ya se presentó un proyecto de ley para castigar el soborno transnacional y ahora apunta a que los otros tipos de sociedades sean más como la Sociedad por Acciones Simplificada (SAS).

Usted llegó hace poco a la Superintendencia. ¿Para fortalecer las funciones qué dientes extra cree que necesita?

Necesitamos fortalecer la delegatura de procesos mercantiles (que tiene funciones judiciales para resolver conflictos de sociedades). Los trámites de sociedades se han multiplicado 500% en el curso de dos años. Hoy sólo hay un juez, que es el superintendente delegado. Nuestra pretensión es crear tres jueces. En los próximos días expediremos una resolución para ampliar el número de funcionarios que tienen la capacidad de presidir audiencias y de llevar a cabo procesos en temas de sociedad.

¿De qué se trata el proyecto de ley que se va a presentar tan pronto el Congreso reanude la legislatura?

Es un proyecto de reforma al régimen de sociedades. Tiene varias partes. Todavía no es público, pero doy un anticipo. La SAS tiene las mayores ventajas en las sociedades colombianas. Se puede hacer por documento privado, no se requiere pluralidad, las formalidades son mínimas, el sistema de capital es flexible, los costos de transacción son muy reducidos y en cambio los otros tipos —sociedad anónima, sociedad de responsabilidad limitada, sociedad en comandita simple, sociedad en comandita por acciones, sociedad colectiva— fueron regulados en el Código de Comercio que es de 1971, es decir, es una ley que tiene 44 años. Lo que necesitamos es que los beneficios de las SAS puedan usarlos los otros tipos de sociedad si quieren. Lo otro es que hay ciertas SAS que debemos flexibilizar todavía más. Al que tiene una SAS unipersonal la ley le exige que haga una asamblea, que presente y apruebe los balances, haga un informe de gestión y tenga una revisoría fiscal. Son formalidades que se quedaron rezagadas. ¿Qué sentido tiene eso si tú eres la gerente y la única accionista? Se van a incluir los temas de responsabilidad de administradores, registro mercantil, funciones de la superintendencia y lo referente a las SAS.

¿Por qué modificar el régimen de responsabilidad de administradores?

Porque viene de la Ley 222 de 1995, que es de hace 20 años también. Creemos que hay que flexibilizar algunos aspectos. Cuando uno habla de responsabilidad de administradores, todo el mundo quiere que se haga más gravosa. Creemos que hay que hacerla menos en ciertos puntos. Hay que proteger un poco más a los administradores, porque si se les pone una camisa de fuerza demasiado ajustada y se los amenaza con toda clase de acciones, no van a poder cumplir su función, que es asumir riesgos para que los accionistas ganen dinero. Otras normas hay que arreciarlas, por ejemplo el tema de conflicto de interés, actuaciones de mala fe, las violaciones del deber de lealtad. Pero asuntos que en la legislación civil normal se castigan duramente, como la negligencia, en materia de administradores hay que verlos con ojos distintos, la culpa debe medirse de otra forma cuando se trata de las empresas. Hay que permitir que los administradores tomen decisiones de negocios, aunque de ellas surjan pérdidas, porque esa es la vida normal de los negocios.

¿Qué otras estrategias tiene la Superintendencia con miras al ingreso de Colombia a la OCDE?

Hay temas de gobierno corporativo, de difusión de programas de ética empresarial. El 10 de marzo tendremos una conferencia con Nancy Rappaport, que fue decana de dos facultades de derecho en Estados Unidos, titulada “¿Por qué miembros de junta directiva muy inteligentes toman decisiones tan erradas?”. Se refiere al caso de Enron, paradigmático, en el que ella trabajó mucho como profesora.

Usted ha venido impulsando una ley modelo en Latinoamérica para las SAS. ¿En qué va eso?

En la OEA presentamos un proyecto de ley modelo sobre SAS. La idea es que los países de América Latina y el Caribe tengamos un sistema de sociedades parecido, que podamos conversar, que pueda haber un entendimiento recíproco entre los empresarios. Si se tienen leyes completamente distintas, es muy difícil invertir y desinvertir en los países, tanto entrar y crear tu sociedad como liquidarla. Si se tiene un sistema homogéneo de derecho de sociedades, incluso puedes trasladarte de un país a otro fácilmente. Ante el comité jurídico de la OEA en 2011 yo presenté el proyecto, que está íntegramente basado y es una reproducción literal de la ley colombiana de la SAS. El comité jurídico lo aprobó, pero para que sea ley modelo tiene que llegar a la Asamblea. El año pasado hicimos una presentación ante la OEA para impulsarlo. Si logramos ese hito en el derecho colombiano de sociedades, tendríamos una primera contribución internacional de Colombia al sistema mercantil de América. No es una ley que rija en los países, sino es un modelo que les sirve a los países para diseñar su propia legislación.

Se dice que las SAS se prestan para fraude fiscal. ¿Por qué se dice eso y cómo evitar que con tanta flexibilidad entre los países eso ocurra?

En la reforma tributaria de 2012, y gracias a las conversaciones que tuvimos en ese entonces con el director de la DIAN, que era Juan Ricardo Ortega, se incluyó en la ley tributaria colombiana una norma que le permite a la DIAN hacer que se desestime la existencia de la SAS cuando se ha utilizado para fraude fiscal, para desenmascarar a los accionistas que están detrás y hacerlos a ellos personalmente responsables por las obligaciones tributarias dejadas de pagar por la sociedad. En realidad la SAS no es culpable del fraude fiscal, el culpable es el que lo hace. El que lo hace, lo hace a través de una anónima o una limitada, o como persona natural. El fraude de hecho se facilita por la formalidad, mientras más formalizamos con sellos, trámites, es más fácil ocultar una verdadera acción fraudulenta. Cuando las cosas son sencillas y transparentes, es más difícil ocultar el fraude. Al margen de lo que se ha dicho, el número de procesos de fraude a acreedores a través de la SAS es insignificante. No son más del 2% de la totalidad de procesos que se cumplen acá.

Sobre el caso Premium e Interbolsa usted ha dicho que no se recogerá lo suficiente para pagar a los acreedores. ¿De cuánto puede ser ese monto faltante y cuántos pueden ser los afectados?

Hay 1.022 reclamantes reconocidos dentro del proceso de Premium. Es difícil dar un dato exacto, porque la forma en que se pagan las deudas depende de unas clasificaciones. Los que adquirieron bonos TEC de Luxemburgo tienen un pago anticipado por el hecho de estar en el régimen de mercado público de valores. Luego vienen los demás acreedores, que tendrán que asumir las consecuencias de que el activo resulte insuficiente. En este momento es prematuro dar datos exactos sobre el valor que no se puede recuperar. Lo que hemos logrado establecer con el concurso del interventor de Premium es que hay ciertos activos que no van a ser recuperables porque hay cuentas por cobrar con compañías internas que son de muy difícil, por no decir imposible, recaudo.

En el caso de CDO ha habido muchas dudas por parte de los afectados sobre cómo hacerse acreedores...

Sí, precisamente el miércoles vamos a hacer un viaje a Medellín para hablar con el grupo de los acreedores.

¿Cuánto tiempo puede tomar resolver ese caso?

También esperamos dar cuenta de este proceso este año.

* [email protected] / @alejandra_mdn

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