Sindicatos definirán fecha del paro nacional después del plebiscito

A partir del 3 de octubre las centrales empezarán a coordinarse con otras aglomeraciones, como los movimientos campesinos y los transportadores. Analistas advierten sobre riesgos sobre la economía colombiana.

/Luis Ángel - El Espectador.

Uno de los principales anuncios que hizo el Gobierno durante el congreso de la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio (Confecámaras), que terminó el viernes pasado, es que la inflación en Colombia por fin comenzará a caer. El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, afirmó que dado que los factores que estaban impulsando  año el Índice de Precios al Consumidor, como el paro camionero y el dólar, han reducido sus efectos, se espera que para el resto del año existan menores presiones inflacionarias. (Ver Paros: estado natural de la economía colombiana)

Sin embargo, hay un evento paro que podría dañar las cuentas del Gobierno. En julio de este año los sindicatos convocaron un paro cívico nacional para el mes de octubre. Y aunque todavía no está claro la magnitud de la movilización, las centrales obreras indicaron que piensan coordinarse con las agremiaciones campesinas y con los trasportadores, los mismo grupos que paralizaron al país hace unos meses.  

Fabio Arias, vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores, explicó que “todavía no existe una fecha definida para el paro, vamos a esperar a que pase el plebiscito y que se conozca el documento de la reforma tributaria para definir el día. Sin embargo, la movilización sigue programada para octubre, o en el peor de los casos para los primeros días de noviembre. Convocamos esta manifestación porque el Gobierno no ha escuchado nuestras peticiones”.

Octubre no es el mejor mes para que el país enfrente un nuevo periodo de protestas pues el Gobierno corre el riesgo rebaja en la calificación crediticia si no logra presentar la reforma tributaria. Por lo que cualquier imprevisto no cae bien, y menos con un proyecto en el que se esperan intensas discusiones en el senado. Además, una de las lecciones que se aprendieron del pasado paro camionero es que las manifestaciones pueden afectar a toda la economía colombiana: incrementando los precios de los alimentos, y obligando al Banco de la República a tomar acciones por medio de incremento en tasas de interés.

Camilo Silva, director de Análisis Técnico de Valora Inversiones, explicó que “desde hace unos meses sabemos que los paros pueden tener incidencia directa en la economía. Por lo que preocupa la movilización de octubre, en especial en el caso de que se junten los sindicatos, agremiaciones campesinas y de nuevo los transportadores. Si estas protestas se complican, podría afectar de nuevo los precios y el Banco de la República podría otra vez verse obligado a subir tasas. Lo que afectaría el crecimiento económico, y el Gobierno tendría que revisar de nuevos sus proyecciones. Colombia debe cuidar su calificación, si perdemos no habrá reforma tributaria que aguante, y todo esto no ayuda”.

¿Qué piden los sindicatos?

Entre las peticiones de los sindicatos está la rebaja de los aportes a salud para los trabajadores pensionados, la formalización de los contratistas que ejercen funciones permanentes dentro del Estado colombiano, y la lucha de los derechos de los trabajadores de algunas de las empresas que están en proceso de privatización, como la ETB. Además, buscan hacer presión en contra de las propuestas de incremento en la renta laboral y en el IVA que se daría con la próxima reforma tributaria, y de la reforma pensional que todavía exige la OCDE y que busca elevar de nuevo la edad de jubilación. Asimismo, todavía sigue el malestar por el incremento del salario mínimo de este año: el Gobierno decretó un incremento de 7 % y la inflación de 2016 ya suma 5,3 %, por lo que se estima que en un par de meses el aumento salarial se habrá evaporado.