Sindicatos reaccionan con cautela tras aprobación del TLC

De otro lado, empresarios se mostraron satisfechos con el acuerdo.

La aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) en el Congreso de Estados Unidos fue acogida en Colombia con optimismo por los empresarios y el Gobierno, y con reservas en el entorno sindical, que critica la desigualdad económica entre las partes.

En la Cámara de Representantes estadounidense, la votación del TLC con Colombia fue de 262-167, mientras que en el Senado fue de 66-33, lo que supuso la victoria de un espinoso acuerdo que había sido firmado en 2006 y permaneció desde 2008 en el congelador por la preocupación demócrata por los derechos humanos y laborales. "Es el más importante tratado firmado en nuestra historia y no vamos a ser inferiores porque hay bastantes desafíos. Llegó una nueva hora en las relaciones con Estados Unidos y marca una hora de mejores oportunidades para los colombianos", celebró el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, tras conocer la noticia.

Mientras que la posibilidad de acceder al mayor mercado del mundo, de 300 millones de consumidores, supone una ventaja para los empresarios colombianos consultados por Efe, para los sindicalistas abre una brecha de desigualdades que fomentará el desempleo y desatará una severa crisis en el sector agrario colombiano. "La expectativa es de optimismo, tenemos el convencimiento de que hay muy buenas oportunidades para que la economía colombiana crezca", dijo a Efe el director ejecutivo de la Cámara de Comercio Colombo Americana, Camilo Reyes, quien auguró aumentos en el empleo y exportaciones que llevarán a generar riqueza y reducir la pobreza.

Sin embargo, para Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior de Colombia (Analdex), el TLC es también importante para EE.UU., el principal proveedor de Colombia, y la demora en aprobarlo amenazó con ponerles en desventaja respecto de otros países. "Parte de la preocupación allá es que empezaban a verse desplazados por Argentina y Canadá en la venta de cereales, donde Colombia es importador", observó Díaz.

Además, en los últimos años Colombia ha sellado alianzas comerciales con México, el Mercosur (formado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), Canadá, Chile, el triángulo norte de Centroamérica (Guatemala, El Salvador y Honduras), y está pendiente de la aprobación del acuerdo multiparte con la Unión Europea. Pero Colombia y EE.UU. no están a la misma altura en varios sectores de actividad, según Tarcisio Mora, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), pues los productores agrícolas estadounidenses gozan de subsidios que abaratan las mercancías y mejoran la tecnología y dejan desvalidos a los colombianos.

Según Mora, esto "traerá una gran pérdida de empleos y la quiebra del sector agrario, que no está preparado para la competencia", como tampoco lo están a su juicio las pequeñas y medianas empresas. Consideró además que aún no se cumplen en Colombia las garantías sindicales, que han llevado a la muerte de 22 dirigentes en lo corrido del año, ni hay infraestructura vial y portuaria que sostenga un comercio equitativo entre multinacionales y pequeños productores.

Los productores colombianos beneficiarios del TLC están en clara desventaja con un competidor directo como Perú, admitió en diálogo con Efe el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía, pues se enfrentan a la complicación de llevar productos a un puerto por vías en mal estado o ríos que presentan una difícil navegabilidad. "No se puede negar que hay sectores colombianos que no son competitivos y que van a recibir mucha presión", reconoció, por su parte, Díaz, y citó las dificultades que afrontan "el arroz, carnes avícolas y los lácteos".

Sin embargo, tanto Mejía como Díaz y Reyes depositaron toda su confianza en que productos ya consolidados en EE.UU., como las flores, café, banano, petróleo y manufacturas, funcionen como remolque para todos esos "productos sensibles" junto con sectores nuevos: frutas, hortalizas, hierbas aromáticas y biocombustibles. EE.UU. pone a disposición de Colombia más de 300 millones de habitantes y posibles consumidores que tienen un ingreso per cápita anual de 47.400 dólares, además de la práctica totalidad de su oferta industrial (99,9 %), mientras que la nación andina otorga a Estados Unidos acceso inmediato a un 81,8 % de sus productos.

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