“La sostenibilidad del millón de barriles está en riesgo”: ACP

Francisco Lloreda dice que para aumentar la exploración sísmica y en pozos es necesaria la inversión de $3,5 billones.

Francisco Lloreda, presidente de la ACP. / Cortesía
Con la crisis encima, el presidente de la Asociación Colombiana de Petróleo (ACP), Francisco Lloreda, se muestra preocupado por los efectos de ésta a largo plazo y el impacto en la estabilidad energética del país.
 
¿Cuáles son sus perspectivas sobre el sector, ya consolidada la crisis?
Depende de lo que quiera Colombia. El mundo seguirá demandando energía. En los próximos 35 años se espera un incremento en la demanda mundial del 60% y la decisión de fondo del país es si desea no solo ser autosuficiente, sino exportar energía al mundo o si desea perder esa autosuficiencia y quedar a merced de lo que dicten los mercados.
 
¿Cómo ve la posición del Gobierno para ayudar al sector, teniendo en cuenta que el FMI sugiere que ahora sea la infraestructura la que dinamice el crecimiento mundial?
Una salida facilista es renunciar al potencial de Colombia en materia energética. Considerar que la mejor opción es olvidar el sector y apostar por otro, cuando lo que necesita el país es impulsar diversos sectores al tiempo y cuando en parte estos están asociados, porque una de las talanqueras en materia de competitividad en hidrocarburos es la infraestructura precaria. No es lo uno ni es lo otro y sería miope negarle al país lo que otros países buscan sin pausa y es ser autosuficientes en petróleo y gas.
 
La eficiencia y la productividad son los retos de la industria, ¿antes no se tuvieron en cuenta?
Es factible. En época de precios altos las empresas aprovecharon para hacer apuestas más riesgosas y para invertir más en exploración. En el caso de Colombia significó que se duplicó la producción, pero en ese proceso algunas se habrían relajado en costos y llegó el momento de apretar y ser más eficientes en los casos que no lo estuviesen siendo.
 
¿Por qué en este momento en que los presupuestos son tan reducidos hay que recuperar las exploración, que es tan costosa y riesgosa?
Uno no puede aspirar a ganarse la lotería sin comprarla. La exploración es la manera de apostar por el descubrimiento de hidrocarburos. Esta actividad está paralizada y en unos años no vamos a tener de dónde producir petróleo y gas. La actividad de sísmica se ha caído en un 92% y la de pozos exploratorios en un 82,6%. Este año hemos perforado nueve pozos, cuando el año pasado fueron en total 52.
 
¿Cuál es la propuesta para poder llevar a cabo esta actividad?
Hay que facilitar que las empresas tengan caja, cuenten con recursos para explorar y ofrecer incentivos tributarios a la exploración. No hemos logrado ser convincentes en que no tiene sentido cobrar por anticipado unos impuestos que van a ser regresados en 2016. La ACP estima que el próximo año la DIAN le devolverá a la industria $3,5 billones que este año se pagarán por anticipado y en parte se podrían utilizar para la actividad exploratoria.
 
¿Y las de carácter tributario?
Debemos establecer un instrumento de deducciones en impuesto de renta y CREE atados a precios internacionales. Es decir, que haya unos rangos y cuando los precios caigan se apliquen deducciones de manera porcentual y gradual, y si suben, se desactiven.
 
¿Cuál es su pronóstico sobre la producción?
La sostenibilidad del millón de barriles está en riesgo. No apreciamos que vayamos a terminar el año con el promedio de un millón de barriles, porque la inversión en pozos de desarrollo, que es lo que nos permite reemplazar los barriles que se pierden por el declive natural de los campos, ha caído un 25%.
 
¿Apostar por el “fracking” es su consigna?
Apostar por todo. A yacimientos convencionales, al recobro, al off shore y a los no convencionales a través del fracking. En Colombia aspiramos, en etapa exploratoria, a perforar entre dos y cuatro pozos en los próximos cuatro años, solo para verificar si el potencial que creemos tener existe o no y si es factible extraerlo o no.