Subida de tasas de la Reserva Federal en noviembre sigue latente

Aunque las probabilidades de una subida de 25 puntos básicos en diciembre es de cerca del 70%, analistas dicen que no se puede descartar un alza el próximo mes.

/Bloomberg.

Con Hillary Clinton por delante de Donald Trump en los sondeos de opinión, el factor de riesgo político al que se enfrenta la Reserva Federal (Fed) disminuye… aunque los reguladores no lo dirían así nunca.

Las probabilidades de una subida de 25 puntos básicos en los tipos de interés de los fondos de la Fed en diciembre están cerca del 70% por ciento, nivel que el ex secretario del Tesoro de EEUU Lawrence Summers ha opinado que es clave para que la Fed esté dispuesta a tomar medidas en una reunión.

Pero, ¿están los mercados ignorando noviembre? Podría ser, a juzgar por la probabilidad del 17 por ciento que se considera para una subida de los tipos de interés ese mes.

La historia muestra que los responsables han estado dispuestos a votar en la última reunión antes de las elecciones. El estratega de mercado de Bloomberg First Word Christopher Maloney ha señalado que, de nueve carreras presidenciales entre 1980 y 2012, la Fed cambió los tipos de interés cuatro veces en la última reunión antes de las elecciones. Un cambio en noviembre, opina Maloney, sería una sorpresa para el mercado, pero no es algo sin precedentes.

Los responsables del banco ya están poniendo énfasis en la necesidad de una subida de los tipos.

El presidente de la Reserva Federal de Boston, Eric Rosengren, antes considerado como partidario de esperar, se ha convertido en uno de los defensores más abiertos de una subida inminente, al comentar que la probabilidad de casi un 70 por ciento en diciembre está correctamente determinada. Esto ha sido apoyado por el director de la Reserva Federal de Nueva York, Bill Dudley, cuyas declaraciones sobre la política de tipos de interés han sido probablemente las más precisas durante los últimos 18 meses.

El vicepresidente, Stanley Fischer, se sumó a estas ideas con su discurso partidario de una subida de ayer. Mencionó que la medida de inflación preferida de la Fed, el deflactor de precio del consumo privado, está muy cerca de su objetivo del 2 por ciento, a un 1,7 por ciento. Subrayó el hecho de que otras medidas, como el índice de precios al consumo, ya está por encima del nivel del 2 por ciento, a un 2,3 por ciento.

Fischer, al igual que Dudley, es uno de los miembros de la guardia pretoriana que camina junto a Yellen. Lo más probable es que sus palabras fuesen un esfuerzo para detener las expectativas del mercado de que la Fed pudiera estar dispuesta a tolerar una mayor inflación a corto plazo, tras el discurso de Yellen sobre la economía de “alta presión” del viernes.

¿Podría ser que la Fed quiera que el mercado espere una subida más pronto que tarde?

 

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