La suerte del Fondo Nacional del Ganado

Después de casi tres años de controversia, Fedegán perdió la administración de la cuenta parafiscal de los ganaderos.

El tambaleo que la administración del Fondo Nacional de Ganado (FNG) había estado experimentando desde hace casi tres años al parecer terminó. El Ministerio de Agricultura decidió no prorrogar para 2016 el contrato de administración a la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), gremio que tenía en sus manos la cuenta parafiscal desde 1993, cuando fue creada.

El Fondo Nacional de Ganado nació con la Ley 89 de 1993, mientras José Antonio Ocampo era ministro, para que reuniera las cuotas parafiscales del sector ganadero y lechero. Los recursos actualmente rondan los $100.000 millones anuales y son aportados por cerca de 450.000 productores para impulsar la comercialización y exportación de leche y carne, y ayudar a financiar inversión en infraestructura e investigación. El contrato de manejo, según la ley del 93, no sería por menos de 10 años.

Mientras Juan Camilo Restrepo era ministro de Agricultura, en 2013, le dio un ultimátum a Fedegán. Para que el gremio continuara administrando el FNG, prórroga que ya había recibido en 2004, tenía que reformar sus estatutos hasta lograr la estructura democrática y representativa que la Corte Constitucional había ordenado para manejar recursos públicos de ese tipo. En más de una ocasión, el exministro Restrepo habló sobre la supuesta renuencia de Fedegán para ajustarse a esos requisitos.

A punta de pequeñas prórrogas, la última de las cuales el Ministerio de Agricultura explicó diciendo que Fedegán estaba arreglando las fallas que la Contraloría General de la República (CGR) había señalado en sus auditorías, el gremio logró mantenerse a la cabeza hasta el 31 de diciembre pasado. Durante todo este proceso, José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de Fedegán, argumentó que se trataba de una especie de represalia por diferencias políticas y las críticas que le había hecho a los diálogos de paz, “una persecución contra Fedegán que inició el señor Juan Camilo Restrepo”, dijo Lafaurie a este diario en abril pasado.

La aparente paciencia que el ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, tenía con el caso de Fedegán terminó en diciembre. Entonces, Iragorri dijo a Blu Radio que había revisado “en detalle cada una de las cláusulas que tiene este contrato y tiene unas cláusulas que realmente son inaceptables para este Ministerio y no pensamos en las condiciones actuales renovar el contrato como se encuentra”.

El 29 del mismo mes, dos días antes de que terminara la prórroga, el Gobierno expidió el Decreto 2537 de 2015. La normativa dicta las condiciones especiales bajo las cuales el Ministerio de Agricultura tomará control de los fondos parafiscales, entre las que está que las deudas del último año superen el patrimonio o que el fondo sea o haya sido admitido en reorganización, tal y como pasó con el FNG en agosto de 2015.

En efecto, el Fondo Nacional del Ganado le había pedido a la Superintendencia de Sociedades ser admitido en la Ley 1116 de 2006, la de insolvencia, solicitud que la Súper aceptó para mantener viable el fondo. Al tiempo, el ente de vigilancia admitió en reorganización a Frigoríficos Ganaderos de Colombia S.A. (Friogán), de la cual el Fondo es codeudor y tiene 78,67% de las acciones. Lo anterior fue escandaloso para la Contraloría.

Las deudas de Friogán, dedicada a actividades de la industria frigorífica y la transformación de la carne, ascienden aproximadamente a $46.593 millones, y las del propio FNG superan los $9.000 millones, de acuerdo con la Súper. La CGR reprochó que el FNG se acogiera al régimen de insolvencia “para garantizar y avalar con recursos de la parafiscalidad deudas de un tercero como es el caso de Friogán”. Además, que ese proceso “genera riesgos para la conservación e integridad de su patrimonio, por considerar que dicha situación administrativa es ajena a la naturaleza de la parafiscalidad, a la cual, en todo caso, nunca debió llegar el FNG”.

El Espectador intentó conocer la posición de Fedegán luego de la no prórroga del contrato de administración del FNG, pero José Félix Lafaurie aseguró que no se pronunciará hasta la próxima semana, cuando la junta directiva del Fondo se reúna. Este diario supo que la semana entrante la cartera de Agricultura daría a conocer más detalles de cómo funcionará la nueva administración.

Lo cierto es que el Decreto 2537 de 2015 dicta que, con las condiciones especiales establecidas, “el Ministerio realizará la administración (del fondo en cuestión) a través de un encargo fiduciario, de conformidad con lo previsto en el artículo 106 de la Ley 1753 de 2015 (ley del Plan de Desarrollo)”. En este caso en el encargo fiduciario quedó en manos de Fiduagraria por un lapso de un año, prorrogable por el mismo tiempo.

De manera que, después de años de controversia, finalmente se tomó una decisión contundente sobre la gestión de Fedegán como administrador. Queda abierto el interrogante de si eventualmente el gremio podría volver a tomar las riendas de la cuenta, es decir, si recibiría una nueva oportunidad, como ya ha sucedido en el pasado. Fedegán ha resaltado logros como que, durante los años de administración, Colombia adquirió el estatus de país libre de fiebre aftosa. Eso ha permitido exportar carne a mercados como el libanés.

El caso también parece haber dejado lecciones aprendidas, pues justo el 6 de enero de 2016, el Gobierno expidió otro decreto en el que se ponen parámetros para la elección –democrática- de los comités directivos de los fondos parafiscales del sector agropecuario, que fue una de las raíces de la controversia sobre el manejo del FNG. Por lo pronto, las nuevas normativas ponen reglas de juego a la luz de las cuales los entes de control deberán evaluar que otras cuentas parafiscales no corran con la misma suerte. En todo caso, la próxima semana, cuando se hagan los anuncios detallados, se sabrá a ciencia cierta hacia dónde apuntan esas nuevas reglas de juego.