Suiza alerta a la Unión Europea

El franco aumentó 39% con respecto al euro y el dólar, una de las apreciaciones más agudas en la historia. Fondo Monetario Internacional, sorprendido con la decisión.

La decisión del Emisor preocupó a prestatarios en Europa que se habían endeudado en francos. / EFE

El banco central de Suiza sorprendió a los mercados con una de las intervenciones en moneda más dramáticas en décadas, al descartar inesperadamente el techo que había definido hace más de tres años, haciendo que el franco se disparara en comparación con el euro.

La moneda de Suiza aumentó hasta 39% con respecto al euro y el dólar, una de las apreciaciones más agudas en la historia reciente, luego de que el Banco Nacional de Suiza (BNS) dijera que no mantendría más su tope de 1,20.

La decisión no se tomó como parte de una política coordinada con otros bancos centrales, dijo una persona que conoce la situación. Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional, aseguró que le parecía “un poco sorprendente” que el BNS no le hubiera advertido sobre la maniobra.

Se espera que la próxima semana el Banco Central Europeo (BCE) dé inicio a un programa de compra de bonos soberanos dirigido a revivir el crecimiento y salvar a la Eurozona de los daños de la deflación.

El lanzamiento de un relajamiento cuantitativo a gran escala precipitaría una demanda masiva del franco suizo, que es visto ampliamente como uno de los refugios más fuertes de los mercados mundiales, y haría cada vez más difícil que el BNS defendiera el techo de su moneda.

La maniobra desató caos en las mesas de corredores de moneda extranjera e hizo que los inversionistas que habían apostado a que el techo se mantendría buscaran desesperadamente cerrar sus posiciones. “Cualquiera que haya quedado en el lado equivocado está en el piso”, dijo un administrador de fondos de apalancamiento.

“Hubo cierto grado de shock y una igual cantidad de horror”, dijo un banquero en Londres, luego de que se revelara la noticia a las 10:30 a.m. hora europea. En la tarde del día comercial, el euro había caído 13,8% para llegar a 1,0355 francos suizos.

El techo se estableció en 2001, luego de que la crisis de deuda de la Eurozona hiciera que los inversionistas buscaran resguardo en los activos suizos porque los percibían como un refugio, fortaleciendo el franco y alarmando a los funcionarios del banco central, que querían proteger a los exportadores. No obstante, el BNS ha enfrentado preguntas cada vez más insistentes con respecto a sus balances inflados por intentar mantener el franco débil, al punto de acumular 495.000 millones de francos en monedas extranjeras, aproximadamente 80% del Producto Interno Bruto de Suiza.

La decisión pone de relieve las dificultades que enfrentan los bancos centrales de economías desarrolladas más pequeñas, como Suiza y el Reino Unido, mientras navegan las turbulentas aguas entre la Reserva Federal de Estados Unidos, que está cerca de apretar su política monetaria, y el BCE, que está a punto de relajarla.

También marca un cambio en la palabra del BNS, que había insistido el lunes en que seguía comprometido con el techo. Thomas Jordan, presidente de la junta de gobierno del BNS, defendió la decisión al decir que una vez quedó claro que la política no era sostenible, era importante actuar con rapidez.