También hay que vigilar a China

Grecia no es la única noticia que podría tener consecuencias para la economía colombiana. El desplome de la bolsa de Shanghái podría advertir sobre un menor crecimiento económico en la nación asiática y, por ende, menores precios del crudo.

El crecimiento económico de China podría cerrar en 7% en 2015.

El drama que hay en torno al rescate económico de Grecia ha sido la noticia de economía internacional predominante en el último mes. Sin embargo, poco se ha hablado en Colombia sobre la caída de más de 30% que sufrió la bolsa de Shanghái la semana pasada, la cual es una situación que se debería vigilar de cerca debido a que China es el principal comprador de materias primas del mundo. Cualquier fluctuación en los niveles de crecimiento de este país asiático impacta directamente en la demanda de crudo y por ende en sus precios.

Ómar Suárez, analista de Alianza Valores, explicó que “en los últimos años el gobierno chino ha venido implementando una serie de estímulos económicos al mercado bursátil de este país, el problema es que son ayudas que no afectan el sector real, por lo que no son sostenibles en el tiempo. Por esta razón la bolsa de Shanghái ha venido corrigiendo el fuerte crecimiento que tuvo en el último año y no sería extraño si se presentan más bajas”.

Además, el deterioro del mercado bursátil de este país también podría implicar un riesgo para su sector real, debido a que es una de sus principales fuentes de financiamiento. Se ha logrado apreciar que “por lo general el comportamiento del sector financiero está alineado con el bienestar de su economía, de manera que no se puede descartar que la caída de la bolsa de Shanghái afecte sus cifras de crecimiento”, agregó Suárez.

Por el momento no hay evidencia de un riesgo tangible, ya que de acuerdo con la Oficina Nacional de Estadísticas de China, durante el segundo trimestre de 2015 el Producto Interno Bruto (PIB) de este país creció 7%, el mismo ritmo registrado en los primeros tres meses del año y por encima de las estimaciones de los economistas de 6,8 por ciento. Además, la producción industrial creció en junio 6,8 por ciento, mientras que la inversión en renta fija aumentó 11,4 por ciento en el primer semestre.

El reporte estuvo alineado con las expectativas del gobierno, chino pues su primer ministro, Li Keqiang, ha anunciado que proyecta para el cierre del año un crecimiento total de 7%. De lograrlo sería una buena noticia para la economía mundial, que no necesita un golpe más en el mercado de las materias primas. Sobre todo porque en los últimos días la combinación del drama que hay en torno a la deuda griega y los pronunciamientos de la Reserva Federal advirtiendo un alza de su tasa de interés en 2015, ha llevado a la cotización del crudo de nuevo en el rango de los US$50.

Sin embargo, no todo está bien en esta economía asiática. Signos de desaceleración se pueden apreciar con la caída de 1,3% en la producción de acero durante en el primer semestre de 2015 respecto de igual período de 2014. Además, la inversión inmobiliaria en los primeros seis meses se desaceleró a 4,6 por ciento, mientras que los nuevos desarrollos por zona cayeron 15,8 por ciento, lo que comprende una caída de 17,3 por ciento de la propiedad residencial.

El último mes ha representado una temporada de choques generados por fenómenos internacionales. La cotización del petróleo se ha visto golpeada por varios frentes: política monetaria de la Reserva Federal; riesgos de desaceleración en China; la eliminación de las sanciones comerciales de Irán, que advierte un incremento de cerca de un millón de barriles al día en la oferta mundial de crudo.

“Para la economía colombiana, las noticias de la economía mundial tienen cada vez más relevancia. Al ser un país que del más del 50% de sus exportaciones y de su inversión extranjera dependen del bienestar del precio del petróleo, es vulnerable a los cambios que haya en el sector mundial de hidrocarburos”, comentó Juan David Ballén, analista de Casa de Bolsa.

Una muestra de ello es que los anuncios internaciones han sido los principales catalizadores de la devaluación de casi $200 que ha tenido el peso colombiano en el último mes. Y durante las últimas dos jornadas la combinación del anuncio de la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, advirtiendo que es posible que la primera alza de la tasa de interés estadounidense se produzca este año, junto con la incertidumbre que hay en Grecia por la dificultad que ha tenido el gobierno heleno para pasar las reformas acordadas con sus acreedores, le dieron un doble impulso al dólar en Colombia y lo llevaron a superar los $2.737.