"Tenemos que irnos a liquidación"

Juan Carlos Ortiz, Tomás Jaramillo y Víctor Maldonado propusieron entregar recursos para subsanar parte de los $320.000 millones embolatados.

Alejandro Revollo Rueda, interventor del Fondo Premium. / Andrés Torres

Alejandro Revollo Rueda, el interventor del Fondo Premium, uno de los lamentables capítulos del millonario escándalo financiero de Interbolsa, se tomó ayer más de dos horas para explicar a una centena de afectados el “plan de desmonte” de bienes presentado por Juan Carlos Ortiz, Tomás Jaramillo y Víctor Maldonado, investigados por captación irregular de dinero y quienes, a juicio de los perjudicados, deberían estar en la cárcel y asumir delitos como el de concierto para delinquir.

Revollo, quien lleva meses liderando este proceso de intervención, fue claro y minucioso. Contó que ya se había hecho una primera devolución de recursos por $9.000 millones y que en las próximas semanas se haría una similar para los reclamantes que en su orden habían presentado las solicitudes cuando estalló el escándalo a finales de 2012. Hoy son 1.027 reclamaciones que suman $311.000 millones.

Acto seguido, con cifras en mano, mostró las propuestas de Ortiz, Jaramillo y Maldonado. El primero ofreció $15.347 millones entre inmuebles y acciones, el segundo tan sólo $2.351 millones y el tercero habló de la participación que tiene en el restaurante Archie’s, que suma unos $38.300 millones. En total, su oferta llegó a los $55.998 millones, monto que los presentes “defraudados”, como se hizo llamar uno de ellos, consideraron “irrespetuoso” y “ridículo”.

“Pedimos que no se apruebe, es insuficiente, sigamos con la liquidación por $250.000 millones. Viene una etapa que no se ha surtido. La Fiscalía dijo que habrá una audiencia de imputación por varios delitos. En ese espacio podremos llegar a una nueva negociación pidiendo que no se apruebe lo que se mostró aquí. Si se acepta, se estaría renunciando a todos los embargos que hoy se tienen sobre sus propiedades”, dijo Sergio Rodríguez, uno de los asistentes y quien pidió repetidamente no aceptar.

Juan Diego Vélez, otro de los afectados, tomó el micrófono y dijo: “¿Qué sentido tiene irnos por el plan de desmonte cuando el plan de liquidación tiene más recursos?”. Y Juan de Dios Alfonso, uno más, también fue claro: “Es una propuesta ridícula. Tenemos que irnos a liquidación. No podemos pensarlo más. Hay gente que invirtió sus ahorros ahí y ahora está pidiendo limosna. Ellos, los culpables, deben ir a la cárcel y no quedarse campantes en su casa”.

Fueron más y más los que opinaron. Incluso hubo quienes pidieron responsables en la Superintendencia Financiera, pues ellos, con sus reportes, “nos dijeron que tranquilamente invirtiéramos”, apuntó Francisco Sánchez. “Yo no quiero que el Estado quede ausente, ese es el responsable mayor”, agregó. Al final, el quórum tan sólo llegó al 59,5%, y para poder autorizar el plan de desmonte se debía contar con el 75%. Sin embargo, quienes estaban presentes hicieron una votación simbólica: 99% se pronunció en contra de la propuesta. Ahora viene, entonces, la liquidación.

 

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@EdwinBohorquezA