Tensión petrolera mundial

Según expertos, el encuentro entre los productores no tendrá ningún efecto en la crisis por los precios del petróleo. La única opción es una negociación con países “no OPEP”.

Hoy la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) se reúne para definir cómo va a enfrentar la crisis por el precio internacional del crudo, el mismo recurso gracias al cual usted puede transportarse y que genera ganancias, bajo precios actuales, por cerca de US$7 mil millones diarios para inversión en educación e infraestructura.

Sería un encuentro de rutina entre los 12 países miembros del organismo —entre ellos los mayores productores, como Arabia Saudita, Venezuela y Qatar— si Estados Unidos, el mayor importador del recurso en el mundo, no se estuviera convirtiendo en el mayor productor gracias a la incursión en la práctica del fracking estrategia con la que ha aumentado en 3 millones su promedio de producción diaria en los últimos dos años (ver gráfica).

Uno de los detonantes de la tensión mundial por el petróleo se vio hace cuatro semanas cuando Arabia Saudita sorprendió a sus compañeros OPEP al decidir bajar el precio del crudo que vende a Estados Unidos, lo cual provocó que la cotización del hidrocarburo traspasara la barrera psicológica de los US$80.

Analistas internacionales han hablado de la necesidad de reducir la producción como medida paliativa que impida que el precio en los mercados internacionales dejara de caer como lo ha hecho hasta ahora. En tres meses perdió más de 25%, casi unos US$25. Al cierre de esta edición el precio del WTI estaba en US$ 73,49 el barril.

Sin embargo, las implicaciones que tendría cerrar el grifo para ese sector a nivel mundial hacen poco probable que en la reunión de hoy se logre un acuerdo de este calado, o de conseguirlo, en la práctica tendría un impacto mínimo.

“Podría haber un anuncio en términos de reducción, pero el demonio está en los detalles. La producción de la OPEP, que se acerca a los 30 millones de barriles de petróleo, tiene a algunos países con unas cuotas más altas de lo que efectivamente exportan. El ejemplo típico es Venezuela, que tiene una cuota de producción de más o menos 3’200.000 barriles (en el organismo) y hoy en día no exporta más de 2’200.000 barriles. Entonces, algunas de esas disminuciones podrían ser en el papel y no una efectivas”, dice el economista jefe para la región andina del CitiBank, Munir Jalil.

Esta visión coincide con la de Ramón Espinasa, especialista líder en petróleo y gas del Banco Interamericano de Desarrollo en Washington (EE.UU.): “No creo que los países de la OPEP corten producción para lograr precios más altos, porque lo que estarían haciendo, en caso de que se logre un acuerdo, es abrirles aún más espacio de mercado a los productores de Estados Unidos. Además, el productor más importante de la OPEP, Arabia Saudita, que produce 9 millones de barriles diarios, no está dispuesto a reducir su producción”.

El problema es que los factores de la caída en los precios del petróleo se escapan de las manos de los miembros de la OPEP y además, siendo un tercio de la producción mundial (95 millones de barriles diarios), ya no tiene la misma influencia que hace uno años pues la poca demanda mundial por petróleo, tal como aseguró Espinasa, y la oferta del país del norte han dejado sin armas a esta organización.

La misma coyuntura deja a la organización en una incómoda situación de escenarios que desde todo punto de vista pone en entredicho su liderazgo a nivel mundial, porque si anuncia un gran recorte de la producción de crudo debe ser alto para que tenga un impacto importante en el mercado, pero de hacerlo abriría un boquete por el que Estados Unidos fácilmente puede transitar hoy y ganar clientes. Más grave aún sería que los países miembros decidan hacer caso omiso a lo que allí se acuerde y quede el sector en un estado de “sálvese quien pueda”.

Sin embargo, la comisionista Alianza Valores cree que esto implicaría para Colombia presiones devaluacionistas que fomentarían el ascenso de la tasa de cambio nacional hasta $2.200 y las perspectivas de un crudo cercano a US$70 mantendrían la acción de Ecopetrol en niveles de $2.550.

El profesor del posgrado de petróleo de la Universidad Central de Venezuela, Mazhar Al Shereidah, considera que la probabilidad de que se llegue a un acuerdo es “altamente baja” y si la hay “sería de bajo cumplimiento y de lenta aplicación en el mejor de los casos”.

Entre tanto, esos que un día se consideraron poderosos por la abundancia del “oro negro” en su territorio ya no podrán hacer cuentas solos, porque no tienen una salida que sentarse a negociar con los nuevos productores.

“Como hay muchos actores OPEP y no OPEP (grande productores como Rusia y México) en este negocio en el que hay países cuyo costo de producción está por debajo de los US$5 el barril y hay otros cuyos costos están por encima de US$50 el barril, sólo un pacto firmado entre OPEP y no OPEP pondría un piso a los precios del crudo”.

 

 

[email protected]

[email protected]

 

últimas noticias