La transformación productiva de Chevrolet

Después de invertir US$200 millones, la automotriz no sólo le apuesta al ensamble, también a la fabricación de sus vehículos. Los primeros en la línea: Sail y Cobalt.

Jorge Mejía, presidente de GM Colmotores, con el nuevo Cobalt, que se lanzó ayer.  /Cortesía
Jorge Mejía, presidente de GM Colmotores, con el nuevo Cobalt, que se lanzó ayer. /Cortesía

Jorge Mejía, presidente de GM Colmotores, sabe que para llegar a la meta de la reconversión industrial, esa hacia la que se embarcó la organización, de cara al futuro automotriz de la industria colombiana, hay que ajustarse el cinturón, acelerar a fondo y tener una visión panorámica de más de 180 grados. “Hemos hecho una inversión de más o menos US$200 millones entre 2011, 2012 y lo que vendrá de 2013. Y con el lanzamiento del Cobalt mostramos una serie de elementos importantes. Habíamos dicho que dentro del proceso de transformación productiva de la planta íbamos a estampar dos productos; el primero fue el Sail y ahora este. Un carro que ya está siendo ensamblado en la planta de Colmotores, pero que cuando empiece a funcionar la planta de estampados, a comienzos del otro año, en el primer trimestre, será uno de los producidos. Esto quiere decir que ya no será ensamblado sino fabricado en Colombia. Una gran noticia industrial”, relató.

Con unas 500 unidades mensuales de este ultimo, el octavo lanzamiento del año de la compañía, atenderán el mercado colombiano y, de llegar a necesitarse, “puede ser objeto de exportación en el futuro”, apunta el industrial, quien aclara que después de hacer las pruebas en la nueva planta, estarán todas las inversiones produciendo.

En cuanto a las ventas de vehículos, que en el último quinquenio vienen disparadas, Mejía reflexionó sobre el comportamiento del mercado: “Venimos un poco por debajo en la producción de vehículos, básicamente porque la reconversión nos implicaba parar la planta en algunos momentos porque se hicieron ensanches en la zona de pintura, y el montaje de estos dos nuevos modelos incurre en cambios en las curvas de aceleración. Estamos por debajo del año pasado, pero acelerando en estos últimos meses”.

Dentro de las proyecciones de GM Colmotores, la marca que tiene el liderazgo en el país ( 28%), se busca vender un poco más de 90.000 unidades, casi 100.000, comenta Mejía. “Vamos a la fecha en unos 65.000. Todo el mercado venderá 310.000 o 320.000”. Sin embargo, el año pasado se comercializaron 325.000 unidades nuevas entre todas las marcas.

¿Por qué la baja? “Es una mezcla de muchas cosas. La entrada en vigor del TLC con EE.UU. hizo que mucha gente pensara que los carros iban a bajar. Y la cartera de consumo creció de manera importante, entonces el Banco de la República tomó medidas para controlarlo. Eso impacta directamente la venta de vehículos (65% de los carros se venden a crédito). Todas esas cosas hacen que el mercado vaya más lento”. Cifras claves, pero ahora, con las manos en el timón, el viraje más importante que Mejía le está dando a la organización, está en la transformación productiva.

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