Triunfo de Chevron en polución resta poder a veredictos foráneos

Chevron argumentó que no era su responsabilidad limpiar la contaminación restante.

Chevron solicitó un amparo que la protegiera del veredicto ecuatoriano.Bloomberg News

Chevron no fue el único ganador en el fallo de ayer de un tribunal federal de apelaciones en un prolongado litigio por contaminación en Ecuador. La victoria, en la que el tribunal determinó que el abogado de las víctimas cometió faltas para obtener un veredicto favorable en el país sudamericano que obligaba a Chevron a pagar US$9.500 millones, podría beneficiar a otras empresas que tratan de evitar la ejecución de sentencias extranjeras que, según ellos, se basan en procedimientos corruptos.

Si usted es un activista anti-corporativo, puede ponerlo de esta manera: "El fallo ofrece a las empresas fuertes una guía para evitar la responsabilidad legal en cualquier parte del mundo”. Esa es la opinión de Deepak Gupta, abogado de Steven Donziger, el controvertido abogado de Nueva York que lleva décadas luchando contra Chevron para que se haga responsable de un caso de contaminación en Ecuador.

Como sea que uno lo vea – resistir la corrupción o evitar rendir cuentas – el fallo de ayer apunta a que una empresa estadounidense demandada por varios millones puede acudir a los tribunales de su país y utilizar la ley anticorrupción conocida como Racketeer Influenced and Corrupt Organizations Act (RICO) para contraatacar.

Antes de profundizar en lo que podría llamarse la defensa RICO, retrocedamos. Este caso comenzó debido a la contaminación en pozos petroleros operados por Texaco Inc. en la selva tropical de Ecuador en los años 1970 y 1980. En 1993, Donziger y otros abogados estadounidenses demandaron a Texaco en Nueva York en nombre de los habitantes y los miembros de la tribu indígena. Chevron compró Texaco y sus pasivos potenciales en 2001. El caso de contaminación fue desestimado por los tribunales estadounidenses y fue reabierto en Ecuador en 2003.

Chevron argumentó que no era su responsabilidad limpiar la contaminación restante. Ocho años más tarde, en 2011, un tribunal de primera instancia de Ecuador no estuvo de acuerdo y dictó una sentencia que condenaba a Chevron a pagar US$19.000 millones. Tribunales ecuatorianos superiores ratificaron la constatación de la responsabilidad, pero redujeron a la mitad el pago de daños, a US$9.500 millones de dólares.

Chevron se negó a pagar, argumentando que Donziger había obtenido el veredicto en Ecuador por medio de pruebas falsas, coacción y sobornos. Como la compañía no tenía activos en Ecuador, no había manera de que los clientes de Donziger pudieran hacer cumplir el veredicto. El siguiente paso natural habría sido buscar justicia en Estados Unidos, pero Chevron contraatacó presentando una demanda RICO contra Donziger y sus clientes en un tribunal federal de Manhattan.

Esta demanda llevó a un juicio en 2014 en el que se argumentó que Donziger transformó lo que comenzó como una demanda por contaminación en una “empresa corrupta” que sobornó a un funcionario de un tribunal ostensiblemente neutral y utilizó documentos legales fantasma, entre otros tipos de corrupción. Fue ese veredicto RICO de 2014 el que fue ratificado ayer por un panel de tres jueces del Tribunal Federal de Apelaciones de Nueva York.

Chevron solicitó un amparo que la protegiera del veredicto ecuatoriano que la condenaba a pagar US$9.500 millones. La compañía no buscó que Donziger y sus clientes le pagaran daños, en parte porque habría requerido que el caso RICO fuera presentado a un jurado, que probablemente habría sentido más simpatía por el solitario abogado y sus clientes pobres que por una empresa enorme.

Donziger, que niega haber cometido ilícito alguno, todavía podría apelar ante la Corte Suprema de los Estados Unidos para que se revierta el fallo RICO de ayer. Otras empresas que hacen negocios a nivel mundial y han sido demandadas en tribunales extranjeros seguirán con atención el caso.

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