Tumaco busca trabajo

El Sena iniciará la segunda fase del Centro Agroindustrial y Pesquero para promover el cultivo de camarón y de palma de aceite en un municipio rico, pero con los bolsillos vacíos.

Una mujer camina por uno de los puentes que conecta a Tumaco. Al fondo el Océano Pacífico. Foto: Óscar Güesguán

De Tumaco, un municipio de Nariño, al sur del país, en el pacífico colombiano, posiblemente lo más conocido es que es la cuna de jugadores como Willington Ortiz, Leider Preciado, Jairo Castillo, Pablo Armero, y la lista continua. La mayoría queridos por los colombianos.

Para quienes deben garantizar la estabilidad económica y su desarrollo, es un punto vital porque allí finaliza el Oleoducto Trasandino, un tubo que transporta más de 25 mil barriles diarios de crudo desde Putumayo hasta la costa nariñense, entre otras, unas de las infraestructuras que más atentados recibe al año, según el exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta.

Y para los amantes de la naturaleza, es un lugar de culto, pues a mediados de cada año, llegan ballenas jorobadas a tener sus crías y, dicen los habitantes, cerca de la playa se genera un espectáculo natural sin precedentes.

Sin embargo, el que ignora las anteriores posibilidades que ofrece este municipio grisáceo, grisáceo su cielo, grisáceas sus calles, grisáceo el tono de la piel de sus habitantes– la mayoría afrodescendientes, casi todos, como en casi todo el pacífico, atendidos por “paisas”, dueños de las tiendas– podría llevarse, únicamente la impresión de la pobreza, que no se puede esconder, pero que, como ya se dijo, no es lo único que lo caracteriza.

Pero con la puesta en marcha de la segunda fase del Centro Agroindustrial y Pesquero del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) más de tres mil jóvenes que se gradúan al año en esa zona podrán acceder a la educación superior y a la conformación de una empresa, ellos, ahora, podrán atenderse.

María del Carmen Mesa, una negra robusta y de voz gruesa, ya va un paso adelante de quienes tienen las expectativas de tener un negocio propio. Luego de cursar un Técnico en Derivados Cárnicos y haber recibido cerca de $90 millones del Fondo Emprender de esa entidad para compra de maquinaria, inauguró su planta de producción de embutidos hechos a base de soya.

Su empresa, NutriSoya del Pacífico generó más de veinte empleos para madres cabeza de hogar. Gracias a ella, Tumaco tiene comida vegetariana para ofrecer en el mercado local e internacional, por ejemplo en Estados Unidos, donde, según la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 55% las personas demandan este tipo de alimento.

Sobre las oportunidades que tiene su emprendimiento, Mesa considera que “la soya es un producto sano y no tiene competencia. Cuando una persona se come una porción de carne, tarda en descomponerse dentro del cuerpo cerca de quince días. Mientras que la soya, como tiene fibra, ayuda al cuerpo. Estamos vendiendo salud”.

Al lado izquierdo del local de Maria del Carmen, está el Centro de la Memoria de Tumaco y en su puerta un pendón titulado “BASTA YA DE TANTO DOLOR”. Las cifras de la violencia son contundentes. Más de 2.700 personas murieron en medio del conflicto armado entre 1.999 y 2013. En ese municipio es donde está creciendo esta empresa.

“Ya no es tranquilo como antes. Uno prefiere no salir de la casa para evitarse problemas”, cuenta la propietaria. En un ambiente de miedo constante es difícil mantener este tipo de proyectos pero su importancia radica en que son una referencia para quienes tienen una idea de negocio.

“Estamos buscando formación, que la gente sepa para qué se estudia, qué necesidades tiene y lograr que el empleo se dé. Lo primero es entender esa realidad y buscar las alternativas en sectores como la agricultura, el turismo y la construcción”, asegura el ministro de Trabajo, Luis E. Garzón.

Este es el objetivo de la segunda fase de este centro del Sena, en el que se invertirán $4.125 millones y que beneficiará a 12 municipios que colindan con Tumaco. A partir del 30 de julio de 2015, cuando esté lista la obra, empezará, también, la recuperación de la industria camaronera.

Según explicó la directora de empleo del Sena, Andrea Nieto, en los años novena, una mancha blanca llegó a la zona y acabó con los cultivos del crustáceo. Este año esperan reactivar esta actividad en 80 hectáreas.

Las oportunidades para esta región del país van llegando, de a pocos. Aunque, como dice el alcalde, Victor Gallo, tengan las mejores tierras agrícolas del pacífico, sean fuertes en cultivos de palma de aceite y quieran promover el cultivo del caucho para fortalecer la productividad, de nada sirve si un niño, que allí hay por montones, tiene el doble de posibilidades de morir si nace en este lugar.

Así es la vida en el pacífico. Ese es el diamante que, como mucho se dijo durante el acto de inauguración de la obra, todos quieren pulir.

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@Oscarguesguan

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