La TV se prepara para relajarse

El anuncio del canal de prestar este servicio es para los operadores la desaparición de US$700 millones en ingresos.

Rodaje de la serie norteamericana ‘Game of Thrones’, en Sevilla, España. HBO anunció su transmisión para usuarios en internet. / EFE

Para quienes están desesperados porque HBO les obligaba a comprar una suscripción por cable para todo el paquete de servicios, sólo para ver los programas que les interesan, es decir, Juego de tronos y True Detective, hay buenas noticias. El canal estadounidense ha cedido ante sus protestas.

La semana pasada anunció que ofrecerá un servicio aparte para los usuarios de banda ancha que han “cortado el hilo” de la televisión por cable o nunca se suscribieron. Les dijo a los inversionistas que irá directamente a los 10 millones de estadounidenses que usan cable o líneas digitales para la banda ancha, en lugar de pagar US$100 al mes por una suscripción a varios canales, incluyendo a HBO o Showtime.

La maniobra de HBO, como respuesta al auge de Netfilx, un servicio que no requiere suscripción por cable, es un momento importante en la historia de la transmisión televisiva. Luego del anuncio le siguió CBS, revelando un servicio en línea de US$5,99 al mes, y promete renovar la forma en que los consumidores pagan y ven sus programas favoritos.

Algunos analistas van más lejos, sugiriendo que esto va a socavar el empaquetamiento mismo de los canales, y con ello la dinámica económica de la televisión.
Si las personas deciden comprar programas populares y canales a la carta, en lugar de tomar el menú de 500 canales, los ingresos de US$70.000 millones podrían desaparecer en Estados Unidos. “El desatar el hilo de los paquetes de programas en los canales es un riesgo mucho mayor que cualquier otro para el ecosistema de la televisión”, dijo el año pasado Laura Martin, analista de Needham, un banco de inversión.

Pero esto es dudoso. El paquete no se ha muerto sencillamente porque sea ahora posible que la internet fragmente la distribución, con los consumidores haciendo micropagos para cada ingrediente de su menú.

En la práctica, la mayoría de las personas prefieren una vida sencilla y que se hagan ciertas elecciones por ellos, siempre y cuando sientan que están haciendo un buen negocio. En efecto, los consumidores y las empresas están cada vez con mayor frecuencia pagando suscripciones para paquetes digitales de software y contenido, en lugar de comprarlos por separado.

Esto es evidente en la música. La piratería digital y los servicios como el iTunes de Apple fragmentaron inicialmente el consumo, haciendo que los consumidores dejaran de comprar discos y se concentraran en las pistas. Un número cada vez mayor, no obstante, ahora se suscribe a servicios de “todo lo que pueda escuchar”, como Spotify.
Esto ocurre en el software. Los paquetes de suscripción basados en nube están reemplazando a los discos físicos. El auge de las compañías de servicio de software, como Salesforce.com, ha retado a los proveedores de software como Oracle. Los pobres resultados financieros de IBM esta semana llegan al tiempo que procura competir contra proveedores como Amazon, que están ofreciendo el servicio de tecnología basada en nube.

También ocurre en la televisión. Como un paralelo al impulso hacia un acceso más amplio a los shows premium, las compañías de cable y satélite están atrayendo a clientes hacia sus suscripciones “triples”, que combinan el teléfono, la banda ancha y la televisión. Entre los clientes de British Sky Broadcasting, el 37% son ahora de suscripciones “triples”, en comparación al 23% de hace cuatro años.

No es de sorprender el hecho de que los paquetes todavía no mueran. Como han señalado muchos economistas, es una estrategia atractiva para los negocios, porque es una forma efectiva de llegar a grupos de clientes con gustos similares, sin tener que preocuparse demasiado por fijar cientos de precios.

A los consumidores les gustan los paquetes por varios motivos. Uno es que son una forma de estar asegurados. El pagar una cantidad fija y poder ver todo lo que quieran es similar a asegurarse contra la sorpresa desagradable cuando llegue la cuenta de fin de mes. Otro es que toma demasiado esfuerzo mental seguir calculando si un programa o canal individual vale el precio que se está pagando.

Aunque la tecnología digital parece fomentar la fragmentación, hace que el empaquetamiento sea más simple y atractivo. Hay una lógica detrás del hecho de que la mayoría de los bienes físicos están valorados individualmente, mientras los digitales a menudo van en grupo. En el mundo en línea es más fácil descubrir el precio correcto para las combinaciones, que es finalmente el que atrae a la mayor cantidad de consumidores.

El costo marginal de la distribución en línea es cercano a cero: una vez que el cliente tiene una conexión de banda ancha, no cuesta mayor cosa ofrecer otro ítem. Esto ayuda a que las cadenas sean flexibles. HBO cree que puede llegar a muchos clientes que están desencantados con la televisión por cable sin perder clientes tradicionales. En lugar de abolir los paquetes, la internet permite que se practiquen con mayor eficiencia.

Esto es lo que estamos viendo. La elección de todo o de nada está dando lugar, no a la anarquía, sino a una carta más amplia de menús fijos. El paquete murió, que viva el paquete. 

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John Gapper /Financial Times

Economía

La TV se prepara para relajarse

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