Ubuntu, el nuevo jugador móvil

Este sistema operativo de código abierto, desarrollado por la firma británica Canonical, busca hacerse con el 5% del mercado mundial para 2018.

Los asesores de Canonical explican a los asistentes al Mobile World Congress cómo funciona el sistema Ubuntu. / David Mayorga - El Espectador

El entusiasmo es evidente. Todos los que visten la camiseta naranja no pueden esconder la sonrisa ni el brillo en los ojos. Hablan con emoción, tratan de aclarar hasta la más mínima duda del visitante y dejan en evidencia que buscan un pequeño cambio dentro de la industria de los móviles. Esa es la promesa que Ubuntu quiere hacerles a los usuarios. Y se ha fijado el próximo verano (en el curso del segundo semestre) para comenzar a cumplirla.

De esa forma Canonical, la firma británica detrás de este nuevo sistema operativo de fuente abierta y origen independiente, se alista para el lanzamiento al mercado de los primeros teléfonos móviles con Ubuntu. “Hemos querido que sean atractivos para todo tipo de usuarios, enfocados especialmente en el consumo de contenidos”, explica Victor Tuson Palau, vicepresidente de entrega de teléfonos de la compañía.

El Congreso Mundial de Movilidad de Barcelona ha sido la vitrina perfecta para presentarlos al mundo. El primero es el Aquaris, producido por el fabricante español BQ. Está provisto de una pantalla táctil de 4,5 pulgadas, un procesador de cuatro núcleos, cámara trasera de ocho megapíxeles y, fiel a la filosofía de Canonical, doble tarjeta SIM. Será vendido exclusivamente en el mercado europeo.

El segundo modelo es el MX3, producido por la china Mezu. Viene con características similares: pantalla táctil de 5,1 pulgadas, un procesador Samsung de ocho núcleos y cámara de ocho megapíxeles. Es la apuesta de la compañía para los mercados de China, Israel y Rusia. “Hemos visto un gran interés por parte de los usuarios de Brasil, pero es una opción que exploraríamos a futuro”, comenta Tuson Palau.

Ambos son el producto de una exitosa campaña de crowdfunding (donaciones en línea) para financiar la producción de equipos, a la que se sumaron más de 22.000 inversionistas que aportaron US$10,3 millones. Entre los participantes sobresale la agencia de noticias económicas Bloomberg, que donó US$80.000 a la causa.

De esta forma, Ubuntu deja de ser una iniciativa independiente, un sistema alternativo que se descargaba por internet, para convertirse en una nueva opción dentro del ecosistema móvil. Una con un peso interesante: Canonical, su dueño, estima que la base de usuarios que ha descargado la versión para PC sobrepasa los 20 millones.

Eso convierte a la firma en un jugador a tener en cuenta. En especial, por su estructura: cuenta con cerca de 600 empleados en 30 países que se encargan del soporte técnico e interactúan constantemente con miles de desarrolladores independientes que añaden nuevas características.

Además, su desarrollo está soportado por el Grupo Consejero de Operadores, una especie de junta directiva sin poder de decisión integrada por 16 pesos pesados de la industria, entre los que destacan Korea Telecom, Deustche Telekom, Vodafone y Verizon.

El cerebro detrás de toda esta operación es el millonario sudafricano Mark Shuttleworth, un emprendedor que saltó a la fama en 1999 al venderle su solución de seguridad para internet a Verisign por US$575 millones de la época. En 2004 fundó Canonical, firma que se especializa en soluciones de código abierto basadas en lenguaje Linux.

De ellas, la más reconocida y la de mejor potencial es Ubuntu, basada en la filosofía sudafricana que pregona la humanidad entre los ciudadanos del planeta. “Nuestra meta es abarcar, en un plazo de cuatro años, alrededor del 5% del mercado mundial”, anuncia Tuson Palau.

 

 

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