Última oportunidad para comprar Isagén

Duke Energy es la más opcionada por el mercado para controlar la tercera generadora más grande de Colombia, con 3.032 MW.

Hidrosogamoso, con el embalse más grande del país, cuenta con una capacidad instalada de 820 megavatios. / Archivo

De acuerdo con el aviso de precalificación adicional en el programa de enajenación de las acciones que el Gobierno posee en Isagén, hoy se vence el plazo para que los inversionistas interesados presenten sus propuestas.

Las empresas debieron haber presentado sus documentos legales, técnicos y financieros al Gobierno para participar en la puja de la compañía.

Las que han hecho público su interés hasta el momento para controlar la generadora son GDF Suez (Francia), Gas Natural Internacional (España), China Haudian Corporation (China), Duke Energy (EE.UU.), Colbún (Chile) y Brookfield Asset Management (Canadá).

Las compañías que ya habían sido precalificadas continuarán con su condición y sólo se les ha solicitado la actualización de los documentos para confirmar su vigencia.

Las que desistieron de apostar por Isagén fueron las nacionales encabezadas por el consorcio Cemig-EPM, la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) y el Grupo Argos, que opera a Celsia y Epsa.

De acuerdo con Diego Franco, experto en el sector energético colombiano de la comisionista Asesorías e Inversiones, las empresas más opcionadas a quedarse con el control de Isagén son la estadounidense Duke Energy y la francesa GDF Suez.

“Cualquiera de ellas podría aportarle experiencia al sector eléctrico nacional. Colombia ha hecho acercamientos a través de representantes del gremio en este nicho de mercado con Estados Unidos y Francia”, dijo Franco.

Entre tanto Ómar Escorcia, analista especializado del sector de la firma AdCap Colombia, considera que Duke Energy podría ser la ganadora de la compra. “Esta empresa puede ser una de las más interesadas en Isagén para expandirse en Latinoamérica después de una operación que realizó en Chile”.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos tomó la decisión en agosto pasado de postergar un año la venta de la compañía, ante el pedido de las firmas interesadas en participar en el proceso de privatización.

En ese momento varios proponentes habían solicitado un plazo adicional para evaluar la decisión de adquirir un interés controlante en Isagén, operación que involucra, desde el punto de vista financiero, un volumen cuantioso de recursos, ya que el Estado espera conseguir algo más de $5 billones.

Ahora que se encuentra en marcha la central eléctrica de Hidrosogamoso, el Gobierno espera que se haya despejado un elemento importante de incertidumbre para los participantes en la subasta.

Diego Franco dice que es factible que el Gobierno eleve el precio base de la subasta ($5,2 billones), por el ingreso de la central eléctrica. Lo contrario piensa Ómar Escorcia al justificar que bajo la estructura actual del mercado de capitales no se subiría el precio, aunque el valor en dólares tendría una corrección por el fenómeno de la devaluación.

De acuerdo con el cronograma de subasta por parte del Ejecutivo, el paso a seguir es verificar la capacidad financiera de los ofertantes y luego se revelarán los aspirantes que cumplieron con los requisitos.

El comité técnico del proceso de enajenación, conformado por la Presidencia de la República, los ministerios de Hacienda y Minas y el Departamento Nacional de Planeación, no se ha pronunciado sobre una fecha específica para la puja.

En agosto de 2014 se habían presentado siete sobres para participar y los proponentes precalificados fueron empresas de Estados Unidos, Francia, China y España.