Un acuerdo aprobado

Mincomercio señaló que ahora lo que viene es la implementación de la medida, que requerirá protocolos y regulaciones con las aduanas y las autoridades sanitarias de los dos países.

Menos de dos semanas después de ser presentado ante el Congreso y luego de cinco años en el congelador legislativo de Estados Unidos, anoche el TLC con Colombia fue aprobado por la Cámara y el Senado.

La Cámara cerró el debate al final de la tarde, con una votación de 262 congresistas a favor y 167 en contra. Dos horas después, el Senado dio la aprobación definitiva, 66 contra 33, para que el proyecto de implementación sea enviado al escritorio de la Casa Blanca, donde se espera que en los próximos días el presidente Obama le dé su firma final. Según le dijo a El Espectador Gabriel Silva, el embajador de Colombia en Estados Unidos, se espera que la implementación del Tratado se haga efectiva en un período de entre seis meses y un año.

Los eventos de ayer en el Congreso estadounidense, donde además del Tratado con Colombia fueron aprobados el de Corea del Sur y Panamá, han sido reseñados por la prensa de Estados Unidos como una muestra inusual de bipartidismo en un ambiente por lo demás caldeado en Estados Unidos.

Eso se vio reflejado en los debates de la Cámara y el Senado, donde el argumento central, tanto de demócratas como republicanos, para aprobar los TLC, fue la creación de empleo en Estados Unidos, el tema principal en la agenda política del país.

“Esta es una oportunidad para nivelar el campo de juego comercial”, dijo el representante David Camp, quien llevó la batuta por los republicanos en la Cámara. Desde la perspectiva estadounidense, a donde los productos de Colombia entran sin aranceles bajo el Atpea (que también fue renovado hasta 2013 en el texto del TLC), los tratados ahora le devolvían la simetría a su país para entrar a los mercados latinoamericanos.

La oposición más fuerte vino del lado de los demócratas de la Cámara, conducidos por el veterano conocedor de Colombia Sanders Levin. Como dijo Levin a El Espectador , “el Gobierno de Colombia no ha cumplido algunos aspectos significativos del Plan de Acción Sindical de manera significativa y, con un TLC aprobado, no hay garantía de que lo haga”. Por eso pidió y logró las mayores votaciones negativas para Colombia, comparado con los tratados de Corea y Panamá.

Sin embargo, para Luis Carlos Villegas, quien viajó ante la aprobación inminente de los tratados a recibir el proyecto en el cual la Andi, de la que es presidente, ha trabajado por nueve años, “lo que se vio en el Congreso fue una muestra del cambio de percepción que hay afuera sobre Colombia”.

Más allá de las acusaciones de ser la capital mundial de los asesinatos sindicales, demócratas como Gregory Meeks en la Cámara, y Max Baucus en el Senado, resaltaron el cambio de rumbo que vive el país.

“Veo similitudes entre lo que pasa hoy en Colombia y el movimiento de derechos civiles de los 60 en Estados Unidos”, dijo Meeks, un representante afroamericano que durante estos cinco años cambió de posición para apoyar el TLC.

A partir de hoy, y luego de media década de espera y promesas, finalmente habrá hechos palpables para evaluar si el TLC logra darle a la economía colombiana el empuje que necesita para incrementar el empleo, las exportaciones y enfrentar la inminente crisis mundial que se anticipa para 2012.

Celebra desde Corea

Una vez se conoció la aprobación del TLC con Estados Unidos, el ministro de Comercio Exterior, Sergio Díaz-Granados, quien se encuentra en Corea del Sur participando en la asamblea de la Organización Mundial del Turismo y de paso acompañando a los negociadores colombianos en la V Ronda del Tratado de Libre Comercio con ese país, dio su parte de victoria al señalar que “se obtuvo un logro vital para el futuro del país, ya que esta es una oportunidad de oro para Colombia, pues el libre comercio con Estados Unidos nos ayudará a consolidar el aparato productivo nacional y a atraer inversión para el país, lo que derivará en mayor empleo y prosperidad”.

Asimismo, recalcó que el país está cada vez más cerca de la meta de tener acceso preferencial a 1.400 millones de personas en el mundo.

El ministro señaló que lo que viene ahora se resume en dos palabras que son claves para el TLC, que son la implementación y el aprovechamiento.

“La implementación es lo que vamos a adelantar desde el día de hoy hasta la puesta en vigencia del Tratado, con una serie de protocolos y regulaciones para que el acuerdo pueda entrar en funcionamiento. Es una cooperación entre las aduanas y las autoridades sanitarias de ambos países para que arranque en no menos de seis meses”.

La segunda palabra es el aprovechamiento, y esto no es más que la preparación del sector exportador colombiano para que aumente su capacidad exportadora hacia el mercado de Estados Unidos y esto incluye la construcción de la infraestructura que requiere el país para ser competitivo y atender el TLC.

El funcionario recalcó que lo que se busca es triplicar las exportaciones no mineras, con lo cual las exportaciones pasarán de US$24 mil millones a US$60 mil millones en la próxima década.

Entre tanto, la canciller María Ángela Holguín celebró la aprobación del TLC y confía que se profundizará la relación entre los dos países.

“Obama cumplió su palabra”: presidente Santos

El presidente de la República, Juan Manuel Santos, calificó como histórica la votación del Congreso de Estados Unidos, que le dio vía libre al Tratado de Libre Comercio con Colombia, con lo cual nuestro país podrá acceder a un mercado de 300 millones de personas sin barreras arancelarias, es decir, para competir en igualdad de condiciones.

El mandatario señaló que el presidente Obama cumplió su palabra y que, gracias a la aprobación del acuerdo, Colombia podrá crecer un punto adicional, lo que significaría la generación de por lo menos 250 mil nuevos empleos, un incremento del 6% en las exportaciones y la llegada de más inversión al país.

Por estas razones Santos afirmó que llegó el momento de pensar en grande.

Además, ratificó que no sólo se aprobó el TLC, sino la ampliación del Aptea, lo que permitirá a los empresarios tener aranceles preferenciales hasta julio de 2013, lo que se traducirá en la devolución de los impuestos a los empresarios en febrero próximo.

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