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hace 1 hora

Un adiós para servirle a Dios

Mauricio Ramírez renuncia a la presidencia de Acopi para trabajar en la Cámara Internacional de Empresarios Cristianos.

Mauricio Ramírez, uno de los hombres más importantes para las pequeñas y medianas empresas en Colombia, dejó todo para servirle a Dios. Después de haber logrado las cifras más altas en apropiación de recursos en la historia de la Asociación colombiana de las micro, pequeñas y medianas empresas (Acopi), renunció al gremio para liderar la Cámara Internacional de Empresarios y Emprendedores Cristianos.

¿Cuál es la razón de su renuncia?
Fue una sorpresa para muchos empresarios. La junta me pidió que me quedara, pero uno en la vida tiene prioridades y la mía está en servirle a Dios . Estar es en la Cámara Internacional de Empresarios y Emprendedores Cristianos me permitirá hacerlo. Llegué como presidente y fundador, y trabajaré junto con 49 pastores.

¿Quién dirigirá Acopi?
El reemplazo es Rodrigo Cruz. No estaba en la junta, no es de la parte gremial, es profesional en contaduría, y es una decisión responsable para que se le dé continuidad a lo que hemos hecho porque logramos más de $21 mil millones facturados en proyectos este año y fácilmente están proyectados $30 mil para lo que queda del año.

¿Cuáles han sido los resultado del trabajo de Acopi en este año?
Podemos decir que este ha sido el mejor año de los 69 que tiene el gremio, sin que aún haya terminado; estos primeros meses superan en el 300% lo hecho anteriormente porque Acopi nunca pasó de $8 mil millones en un año.

¿A qué se debe este crecimiento del gremio?
El Sena, por ejemplo, en la formación para empresarios en las áreas de alta gerencia y empresa, nos permitió apropiar $5.800 millones para la capacitación de 23 mil empresas; antes no habíamos apropiado más de $2 mil millones en proyectos Sena. Sin embargo, esto es insuficiente, porque si llegamos a 23 mil empresas no estamos llegando ni al 1% de las empresas micro y pequeñas del país, que suman más de 1,7 millones entre comercio e industria.

¿Cuál es el panorama actual de las mipymes en Colombia?
Es un tanto desolador en lo que tiene que ver con la micro y la mediana empresa, porque debería haber más dinámica en inversión, crecimiento y alistamiento de sus organizaciones para ser competitivas y en pro de aprovechar los TLC.

¿Cómo van los empresarios desde que entró en vigencia el TLC con Estados Unidos?
Este tema es una de las principales preocupaciones de Acopi. Puede afectar a mediano plazo, de manera inmediata no tanto. Ellos tienen mercados tan particulares y manejados de manera tan informal, que es difícil que una compañía de otro país vaya a tocar ese mercado de entrada. Quizá lo hagan a partir del push sobre los mercados y el abarrotamiento de canales, sobre todo si son productos con mejor precio, calidad y estándares de servicio.

¿Cuáles son las consecuencias de esa informalidad?
Que los consumidores y la gran industria alimenten la compra de productos sin factura, sin marca y sin condiciones de calidad. También es una preocupación la conformidad laboral en torno a las vinculaciones, porque el trabajador firma contratos por prestación de servicios sin buenas condiciones. Las microempresas en el 63% son informales y uniempresariales, los niveles de informalidad son altos y eso evita que las empresas se desarrollen, reduciéndolas a mercados locales.

¿Cómo vio el crecimiento de la industria en los primeros meses y cómo cree que será en el segundo semestre?
Las cifras de abril y mayo muestran que la gran industria no creció lo que se esperaba, entonces la micro y pequeña empresa crecieron menos. Sin embargo, tengo confianza en que los próximos meses va a mejorar, porque los productos básicos que se están exportando van a tener una mejor comercialización.

¿Cuáles son los sectores más débiles y los que tienen mayores posibilidades de crecimiento?
Hoy hay dos tendencias: los servicios y el comercio crecen más, mientras la manufactura y la industrialización decaen en participación.

¿Qué hace falta para formar buenos empresarios?
Hay que trabajar de manera agresiva en alfabetización empresarial. Las instituciones del Gobierno deben unirse con la academia para formar a los emprendedores. Las empresas pequeñas tienen mayores oportunidades de impactar, y creo que si se hace un énfasis ahí, con el aporte de capital y la incorporación de tecnologías, habrá desarrollo e innovación en los proyectos de nuestros empresarios.