Un guiño empresarial

Las compañías extranjeras en China verán un recorte del 50% en las ganancias que se lleven del país, luego de que se relajaran las reglas en torno a los impuestos de retención como parte de los esfuerzos para alentar mayor inversión extranjera.

Esta maniobra también aplicará para los dividendos que se pagan sobre las acciones extranjeras listadas en el país, a través del esquema Inversionista Institucional Extranjero Calificado.

En ambos casos la reducción de impuestos aplica tan sólo para los propietarios con acuerdos de doble tributación, entre los que están las empresas británicas; pero los beneficios no se aplicarán a las estadounidenses porque sus tributos son calculados sobre una base global por las autoridades de su país.

Los cambios incentivarían a las multinacionales a repatriar más ganancias, pero ante todo otorgarían incentivos para más inversiones. “Esta medida se introduce justo cuando muchas compañías están buscando exenciones tributarias a sus dividendos de mitad de año. A China le urge la necesidad de crear un ambiente más amigable para los inversionistas extranjeros”, dijo Khoon Ming Ho, analista de KPMG en China, y añadió que sus efectos prácticos pueden verse en la economía dentro de dos años.

La relajación de las reglas se produce después de casi un año de consultas entre las autoridades tributarias chinas, los expertos tributarios y las compañías. El efecto busca hacer mucho más simple y rápido el recorte de los impuestos de retención que se pagan sobre los dividendos del 10% a tan poco como 5%, dependiendo del país en el que reside el dueño.

El año pasado casi 65.000 millones de dividendos fueron repatriados, según la Administración Estatal de Moneda Extranjera, que maneja la mayoría de las reservas de China en divisas.

KPMG dijo que las cifras oficiales arrojaban que US$8.600 millones de impuestos de retención fueron reunidos el año pasado, lo cual representaba casi la mitad de la totalidad de los impuestos corporativos pagados en China por compañías extranjeras.