“Un líder es su equipo de trabajo”: superintendente de Industria y Comercio

Pablo Felipe Robledo lleva el timón de la entidad que ha descubierto los carteles empresariales en Colombia. ¿Cuál es su estilo?

Pablo Felipe Robledo, superintendente de Industria y Comercio. / Cristian Garavito.
Pablo Felipe Robledo, superintendente de Industria y Comercio. / Cristian Garavito.

¿Cómo se lidera la Superintendencia?

La Superintedencia ha tenido un cambio muy importante; pasamos de ser una entidad relativamente perdida en el manejo institucional de Colombia a ser una entidad protagonista de muchas noticias. Y eso se debe a decisiones que se han venido tomando por el Estado en los últimos años. Una entidad que tiene 50 veces más capacidad sancionatoria, tres veces más gente, más presupuesto, un respaldo de la ciudadanía. Y eso implica cierto liderazgo. Lo que le quiero decir es que, muchas veces, se combinan dos cosas positivas: el fortalecimiento institucional, acompañado de ciertas características de liderazgo. En mi caso, he logrado imprimirle a la SIC determinación en el momento de hacer las investigaciones, de adoptar las decisiones, de convencer, al Gobierno, a los ciudadanos y a los medios de comunicación, de la importancia de tarea, acompañado de un gran equipo de trabajo.

¿Qué papel deben desempeñar los valores en el ejercicio del líder?

Los problemas de ética de los empresarios y la falta de valores en algunos de ellos no son una característica propia de los empresarios colombianos. La SIC tiene homólogos en otros países que hacen lo mismo que nosotros y lo que hemos encontrado es que, en el mundo empresarial, de una u otra manera, ha venido perdiendo un terreno en el comportamiento ético, seguramente por el ánimo de conquistar cada vez más mercado.

Por ganarles a sus competidores...

También, paradójicamente, se han amangüalado con ellos para no competir. Y ese es el tema de los carteles. Eso no es un tema único de Colombia, pero sí es muy similar en muchos países del mundo y que afecta al nuestro porque, quién lo creyera, la falta de institucionalidad y la falta de inspección, vigilancia y control fuertes, con entidades con capacidad de investigación, con capacidad de sanción, de detectar irregularidades, pues eso propicia que la gente no se porte bien. Una forma de que no se viole la ley es mandando mensajes de que nadie es intocable, que el que la hace la paga. Que esto es compitiendo y respetando el sistema económico. Es el mensaje de lo correcto, lo que es ético, de lo que espera la sociedad de los empresarios y de los funcionarios.

¿Qué formación debe tener alguien que esté en una posición como la suya?

No necesariamente uno va a un sitio y le enseñan cómo ejercer ese liderazgo. La experiencia y los cargos ocupados, junto con la experiencia personal, permiten que uno pueda ejercer un liderazgo en esta organización. Yo creo que son cosas bastante naturales, pero hay que entender que un líder es su equipo de trabajo.

¿Cómo es su modelo de liderazgo?

Es más fácil encontrar superintendente de Industria y Comercio que un superintendente delegado de cualquiera de las seis ramas (quienes lideran las investigaciones, por ejemplo, de libre competencia, consumidor, habeas data, funciones judiciales, reglamentos técnicos). Y eso responde, en buena medida, lo que yo pienso de mi equipo. Yo soy fácilmente reemplazable; ellos no son fácilmente reemplazables porque, si alguien tiene que saber sobre lo que se está haciendo, son ellos, desde el punto de vista técnico, con decisiones impecables. Ellos pueden ser autoridad en cualquier parte del mundo. Se trata de ser una entidad seria y no cumplir con cuotas burocráticas. Yo debo tener conocimiento y el poder organizar un equipo; empoderarlos, generarles confianza, criticarlos cuando se deba hacer y entender que esto no es Pablo Felipe Robledo, es la SIC.

Usted ha pasado por su propia firma de abogados, estuvo en un viceministerio, estuvo en el DAS también con Ramiro Bejarano. ¿Qué le deja esa carrera que hoy aplica en la SIC?

Mucho. El paso por la universidad genera disciplina para aprender y no improvisar; el paso por el ejercicio de la profesión implica para el abogado enfrentarse con los expedientes, saber que no todas se ganan; la experiencia de los ministerios es vital. A veces me hago la reflexión de si hubiese llegado a la SIC antes de pasar por el viceministerio, ¿estaría preparado? No lo sé. Lo que sé es que, si pudiese escoger la ruta otra vez, sería la misma: primero viceministro, conocer el Congreso, el alto gobierno y después ser el superintendente. Haría esa ruta para llegar a un cargo donde hay que pisar tantos callos, tomar decisiones tan importantes, saberlas defender, saberse mover. Termina uno adquiriendo cierta cancha para sobrellevar los momentos difíciles.

¿Qué recomendaciones les da a quienes deben ejercer cargos de liderazgo?

Que uno tiene que saber lo que está haciendo. Conocer los temas. Saber para dónde va. Pero, fundamentalmente, hay que tener determinación; cuando hay que tomar decisiones, hay que tomarlas, sobre todo, cuando uno habla de empresas del sector público, donde somos muy dados a echar el balón para adelante: si algún día no le toca a uno resolver, que resuelva otro. Y eso, en buena medida, es parte del problema. O dejar unos temas que son muy complicados, dejarlos al lado, dedicarse a temas que son más fáciles de digerir. Entonces, el consejo es ese: tomar decisiones pensando, pero también ejecutando.

 

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