Un modelo de renuncias y apuestas

Desde 2004 Cultura E fomenta las nuevas ideas de negocio en Medellín y desde ahora articulará diferentes instituciones para preincubar, incubar y acelerar empresas.

Ruta N, Parque E, la Universidad de Antioquia y Creame son algunos de los integrantes del ecosistema. /  Archivo
Ruta N, Parque E, la Universidad de Antioquia y Creame son algunos de los integrantes del ecosistema. / Archivo

Tal vez lo máximo que tenían en común Medellín y Silicon Valley (gran símbolo de innovación tecnológica mundial) hace una década era su ubicación, precisamente en un valle, y en ocasiones, algunos ánimos de su gente por emprender. Pero con el tiempo fueron creciendo las coincidencias, gracias al trabajo de diferentes instituciones por el establecimiento y la aceleración de ideas de negocio, y aunque definitivamente están lejos de estar en el mismo nivel, ese se ha convertido en el objetivo de quienes hacen parte de este ecosistema en la capital antioqueña.

“Queremos ser la principal plataforma de creación de empresas en Latinoamérica. Cuando empezó este programa de emprendimiento (Cultura E) buscábamos construir una cultura, y ahora que la tenemos, queremos ser más eficientes capitalizando resultados”, dijo Tomás Mejía, secretario de Desarrollo Económico de Medellín, en el lanzamiento de las modificaciones que recibió esta estrategia para este año.

Explica que en este momento el interés primordial de la administración municipal y de instituciones como Creame (aceleradora), Ruta N (apoyo al emprendimiento tecnológico) y la Universidad de Antioquia, es utilizar su conocimiento y experiencia para adaptarse a las necesidades de cada proyecto, es decir, aportar desde su área específica a procesos como la preincubación, incubación y aceleración de las empresas.

Estas tres etapas representan la innovación en el modelo de trabajo y fueron el enfoque escogido para realizar cambios profundos en Cultura E, con el propósito de llevar a los nuevos empresarios por un camino coherente de aprendizaje. Esto significa que para la preincubación, conformada por la idea, los emprendedores recibirán el apoyo de las universidades; para la incubación, de la que hacen parte empresas entre 0 y 24 meses, habrá apoyo de instituciones como Parque E; y en la aceleración, cuando se definen los modelos de negocio con potencial, estarán entes como Creame.

Todo este cambio estuvo precedido por la desarticulación de los entes que conformaban el ecosistema, porque a pesar de realizar muchos esfuerzos para unificar su trabajo, desde que se inició Cultura E en 2004, solo este año se delinearon de forma precisa los aportes y compromisos de cada una. Según contó Mejía, esto sucedió cuando todos los actores se sentaron a opinar y debatir sobre cuál debía ser el futuro del emprendimiento en la ciudad y cómo querían proyectarse a nivel regional y mundial.

Esto representa un cambio en la forma de operar de la cadena, porque eran frecuentes los casos en los que un ente aceleraba un negocio sin que su propósito principal fuera acelerar. Por esta razón se logró una conjunción poco común que aplaude Sergio Zuluaga, director de Emprendimiento del Ministerio de Comercio. “Nunca antes en el país se había visto que instituciones tan grandes se unieran, porque siempre están compitiendo entre ellas. Aquí entendieron que la articulación beneficiará a los emprendedores y esta es la respuesta a un proceso sistemático, claro y preciso”.

Por su parte, la directora del Parque E (asesora y reúne las empresas de alto potencial), Patricia Fuel, destacó la capacidad que han desarrollado las instituciones para adaptarse a las necesidades puntuales de los emprendedores. “Antes pasaban por unos procesos que teníamos diseñados, pero nos dimos cuenta de que muchos ya tenían ciertas competencias desarrolladas. Ahora queremos que lleguen al lugar preciso para fortalecer lo que les haga falta”.

Mejía manifestó que esta transformación es una apuesta muy grande de la ciudad, en la que se destinarán alrededor de $6 mil millones sólo para el tema de emprendimiento (excluyendo tecnología, ciencia e innovación); pero también reconoció las renuncias que debieron hacer algunas organizaciones para soltar las riendas de ciertos procesos a un experto. Lo que sí es claro es que este nuevo modelo significa un renacer para los nuevos empresarios de Medellín.

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@Lauravillamilb

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