Hacia un mundo de pobres más pobres

La ONG revela que las 80 personas más adineradas del planeta, según la revista ‘Forbes’, incrementaron su capital en US$600 mil millones en 2014. Tienen la misma riqueza que posee el 50% más pobre.

El 99% de la población mundial debe repartirse el 52% de la riqueza global. El otro 48% está en manos del 1%. / AFP

Mientras líderes mundiales preparan discursos e intervenciones con los que participarán en el Foro Económico Mundial que comienza mañana, la ONG que trabaja para combatir la pobreza en el mundo Oxfam advierte, en su más reciente informe, que aunque se puede revertir, en este momento el planeta marca una tendencia en la que los ricos seguirán ensanchando sus bolsillos y los pobres verán cómo su riqueza se reduce.

“En 2014, el 1% más rico poseía el 48% de la riqueza mundial, mientras que el 99% restante debía repartirse el 52%. La totalidad de ese 52% está en manos del 20% más rico de la población mundial, de modo que el 80% restante sólo posee un 5,5% de la riqueza mundial”, señala el informe “Riqueza: tenerlo todo y querer más”.

En un mundo en el que viven más de siete mil millones de personas, ochenta poseen el 50% de la riqueza global, es decir, solo si la mitad de la población del planeta uniera su capital, podría hablar de “tú a tú” con ese exclusivo grupo.

Las personas que tuvieron inversiones en sectores como el financiero y el farmacéutico, los mismos que dedicaron sumas de dinero para actividades de lobby, según la Oxfam, fueron los que acumularon mayor riqueza en 2014.

En los últimos doce meses, personalidades como Warren Buffett, Michael Bloomberg y el dueño del Grupo Aval, Luis Carlos Sarmiento, han visto crecer nominalmente su fortuna, en conjunto, cerca de US$150 mil millones.

Un hecho no menos importante es que Gayle Cook, propietaria de la empresa de equipos médicos Cook Group, es la única mujer dentro del grupo de 20 personas que amasaron su fortuna en el campo de la salud o en el de los bancos.

Alrededor de US$887 millones han utilizado los banqueros y las farmacéuticas en EE.UU. para ejercer influencia a nivel político y económico para conseguir beneficios tributarios y presupuestales.

El crecimiento de las grandes firmas les cuesta a los norteamericanos US$83 mil millones, según el Fondo Monetario Internacional.

Y “mientras las empresas farmacéuticas dedican millones de dólares a actividades de lobby, en África Occidental ha estallado una crisis sanitaria. En 2014, el virus del Ébola puso en peligro las vidas y los medios de vida de millones de personas en Guinea, Sierra Leona y Liberia”, dice el informe.

Este es el panorama de la economía mundial para la Oxfam, organización que aconseja ocho puntos para revertir esta situación. Básicos, como que los gobiernos trabajen para los ciudadanos, fomenten la igualdad económica y los derechos de las mujeres, un salario digno para los trabajadores, entre otros.

El Foro Económico de Davos (Suiza), donde se analizará un contexto mundial plagado de problemas de salud, climáticos y de violencia, deberá hacer también un llamado a los ricos del mundo para que no quieran más.

 

  

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