Un nuevo espaldarazo al futuro del TLC

Senadores republicanos Orrin Hatch, de Utah, y Lamar Alexander, de Tennessee, le pidieron al presidente estadounidense Barack Obama que envíe al Senado, para su aprobación, los tratados de libre comercio (TLC) firmados con Corea del Sur, Panamá y Colombia.

Esta fue una de las primeras operaciones de esa cámara legislativa en su regreso al trabajo tras las vacaciones de mitad de año. Allí, la aprobación de estos acuerdos, firmados entre 2006 y 2007, se ha convertido en uno de los puntos importantes de la agenda parlamentaria. Sobre todo desde ayer, cuando la Casa Blanca anunció un ambicioso plan de inversiones para fomentar el empleo.


“No echamos la culpa al presidente Obama de los problemas heredados, pero parte de las actuales dificultades son sus políticas económicas”, le dijo Alexander a la prensa y sugirió que un gesto para recomponer el camino era reactivar la aprobación de los TLC.


El tema, antes del receso, se había convertido en una víctima más del pulso político entre republicanos y demócratas de cara a las presidenciales de 2012. Aunque su aprobación se ajustaba a los tiempos de trabajo del Senado, la disputa en torno a la aprobación del TAA (el programa de protección a los empleados afectados por el libre comercio de EE. UU.) afectó su trámite.


En esa ocasión fueron los republicanos quienes metieron el proceso en el congelador, pues exigieron cambios en sus disposiciones; la respuesta demócrata fue prorrogar la aprobación de los acuerdos comerciales.


“El Congreso no puede actuar si usted no los manda, señor presidente”, fue el mensaje que Hatch le envió a la Casa Blanca a través de los micrófonos, y agregó que su aprobación generaría un incremento de US$12.000 millones en las exportaciones de Estados Unidos.


El mensaje republicano sería premonitorio, si se tiene en cuenta que cada uno de los TLC fue aprobado durante los simulacros de votación realizados para conocer la opinión de los legisladores, un requisito obligatorio en el trámite de toda ley estadounidense.