Un problema de Fondo

El presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, asegura que ésta ya es democrática. Algunos ganaderos disienten, critican la forma en que la entidad ha administrado el Fondo Nacional del Ganado y por ello armaron rancho aparte.

Unos dicen que la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán) no es democrática; otros, que sí lo es. La discusión no es menor. Fedegán administra el Fondo Nacional del Ganado, que ha recaudado cerca de $600 mil millones desde su creación en 1993, producto de las contribuciones parafiscales de los ganaderos y lecheros del país. Por orden de la Corte Constitucional, aquellos gremios que manejen parafiscales deben contar con los más altos índices de democracia. Sin embargo, el Gobierno cree que algunas de las asociaciones que administran este tipo de recursos, entre ellas Fedegán, no han cumplido con este mandato.

Por ello, el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, presentará un proyecto de ley para democratizarlas. La medida ha generado opiniones encontradas. En Fedegán la controversia es mayúscula. Hace unos meses, el ministro Restrepo aseveró que Fedegán no es representativa y aglutina apenas a un 15% de los ganaderos y lecheros. “Carece de un alto índice de democracia”, aseveró Restrepo. En entrevista con El Espectador el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie, aseguró que ese gremio sí es representativo y que lo que ha sucedido es que el ministro no ha entendido su estructura.

“Por tradición, Fedegán no afilia a personas naturales sino jurídicas, es decir, comités municipales, departamentales y regionales”, comentó. Y agregó: “Por ello es que Fedegán invita reiteradamente a los ganaderos a que se afilien a sus comités departamentales y regionales, porque es ahí donde están las bases de la gremialidad ganadera (…) Es gracias a esa estructura que hemos impedido que guerrilleros y paramilitares ingresen a Fedegán”. Asimismo, aseveró que las 20 regiones ganaderas están bien representadas en la junta directiva de Fedegán y que ésta no es excluyente.

“Los ganaderos escogen libre y voluntariamente a sus representantes y cada región envía a uno. Algunos son reelegidos, otros no, el caso es que son elegidos democráticamente”, explicó. Sin embargo, hay quienes disienten de esta posición. Recientemente, ganaderos de Arauca y Casanare descontentos con Fedegán armaron rancho aparte y crearon la Confederación Nacional de Ganaderos (Confegán), según ellos “para representar el verdadero sentir de los ganaderos que, ante la discreta y negligente gestión de quien pregona representar nuestros intereses, han decidido constituir un ente gremial democrático, participativo, transparente y comprometido con el mejoramiento del sector ganadero”.

El presidente de Confegán, Hernán Rodríguez, le aseguró a este diario que la ganadería en Colombia pasa por un mal momento, entre otras cosas, por la mala gestión que ha hecho del Fondo Nacional del Ganado. “El Fondo se creó para el progreso del sector ganadero, pero no ha cumplido con este fin (…) Era para prepararnos para el TLC y ahora que éste entró en vigor, seguimos igual o peor”, mencionó. Además, recordó que en tres ocasiones la Contraloría General de la República ha alertado a las autoridades sobre los manejos irregulares del Fondo, específicamente porque con recursos suyos se financió a la empresa Friogán, a pesar de que ésta se encontraba en quiebra.

En un informe de la Contraloría de enero de 2012 se aseguró: “La Federación Nacional de Ganaderos - Fondo Nacional del Ganado se constituyó en garante y deudor solidario de los créditos u obligaciones financieras de la sociedad Frigoríficos Ganaderos de Colombia (Friogán S.A.), de la cual tiene una participación accionaria del 76,79%, en un valor de $46.953 millones (…) No se evidencia sustento jurídico alguno que le permitiera a la Junta Directiva, como máximo órgano de administración del Fondo, aprobar dichos avales con cargo a los recursos del mismo. Esta situación pone en grave riesgo los recursos parafiscales ganaderos, ya que el monto total de la deuda corresponde al 42% del total de los activos del Fondo al 41 de diciembre de 2010”.

Aunque no ha muerto, Friogán se encuentra en estado agónico casi desde su nacimiento en 2006. Nació con cinco frigoríficos que rápidamente se convirtieron en tres debido al cierre de las plantas Valparaíso, localizada en La Pintada (Antioquia), y Cúcuta, ubicada en la capital de Norte de Santander, porque nunca produjeron lo que se esperaba de ellas. Las demás, situadas en La Dorada (Caldas), Corozal (Sucre) y Villavicencio (Meta), apenas sobreviven. Incluso, la última de ellas estuvo suspendida temporalmente por no cumplir con las medidas sanitarias.

La crisis de Friogán es uno de los motivos por los cuales en el Congreso de la República cursa una iniciativa liderada por el senador Antonio Guerra de la Espriella para quitarle a Fedegán el manejo del Fondo Nacional del Ganado. “Se propuso que el Ministerio de Agricultura interviniera y asumiera el control del Fondo y que no se invierta un solo peso más en Friogán”, aseguró el parlamentario.

Respecto a todo esto, Lafaurie aseguró que él no maneja el Fondo como todos creen y que es apenas un mandadero de la Junta Directiva del Fondo, que componen él y otras 10 personas, entre ellas el ministro de Agricultura. Aseveró, incluso, que al final es el Ministerio de Agricultura el que decide qué hacer con los parafiscales, debido a que “no se puede tomar ninguna decisión si no es con su voto favorable”. En cuanto a la crisis de Friogán, mencionó que la culpa no se le puede achacar a Fedegán, sino al Gobierno, que no ha puesto en marcha el Decreto 1500 de 2007, que regula los mataderos de todo el país y que, por ello, nunca se combatió a los mataderos informales, por lo cual Friogán se vio diezmado.

Y agregó que sí se ha hecho mucho por la ganadería colombiana, como lo demuestra el hecho de que el país está libre de la fiebre aftosa y se ha mantenido a pesar de las crisis económicas y de los problemas diplomáticos que tuvo Colombia con Venezuela, los cuales afectaron profundamente este sector. Y que si hay ganaderos que no se sienten representados, tienen todos los espacios para afiliarse a Fedegán.

Sea como sea, la controversia está servida. Detrás de ella está un fondo de $600 mil millones, el segundo en importancia de todo el país después del Fondo Nacional del Café. Lafaurie ya ha enfrentado acusaciones de que el paramilitarismo infiltró a Fedegán, de que recibió dineros de Agro Ingreso Seguro, de que maneja a la Federación de forma clientelista. No se le ha comprobado nada. ¿Cómo saldrá de este nuevo intríngulis?

últimas noticias