Una Aldea para los emprendedores

Se trata del nuevo modelo de servicio basado en cuatro escenarios que permitirá a los nacientes empresarios sacar adelante su negocio. Hay desde mentorías hasta consecución de capital.

En el lanzamiento de Aldea se envió un mensaje a los emprendedores: nada es fácil, pero todo es posible. / Edwin Bohórquez.

La vida del emprendedor es como la del artista circense: debe inventarse un acto único, hacer maniobras arriesgadas, practicar intensamente, proponer sin saber con seguridad si lo que hace será exitoso y, sobre todo, esperar que al público al que busca llegar termine pagando por lo que le están ofreciendo. Cae, sufre, sonríe, se levanta y vuelve a intentar. Madruga, trasnocha, insiste. De eso se trata. De intentar una y otra vez hasta mantenerse y triunfar.

Por eso, como la cosa no es nada fácil, porque en Colombia hacer empresa es bien duro, nació Aldea, un modelo de servicio para los emprendedores que les dará en cuatro pasos todo lo que necesitan: conocer en detalle cada emprendimiento, reunir a esos nacientes empresarios con expertos inversionistas y gestores que analizarán el potencial de sus negocios, ofertarles servicios como asesorías legales y de propiedad intelectual y, finalmente, la consecución de recursos para aquellos que creen que tienen todo lo anterior pero les falta la plata.

“En el país hablábamos de emprendimiento, pero nos dimos cuenta de que muchas veces los recursos no se ajustaban a lo que estaban buscando los emprendedores. De ahí que entre los retos de Aldea esté el de conocer a los emprendedores, acompañarlos y trabajar con ellos en red”, apuntó Daniel Arango Ángel, viceministro de Industria, presente en el lanzamiento de la nueva plataforma de servicio.

En la práctica, ¿qué es lo nuevo? Si usted es emprendedor y ya tiene un negocio andando, puede ingresar a http://aldeainnpulsa.com. Allí debe llenar un formulario que le permitirá a la gente de Innpulsa identificar realmente qué tipo de negocio es el que tiene. Será como un análisis real en materia financiera, sobre sus posibilidades comerciales, administrativas y de talento humano. Le recomendarán, si es necesario, cursos virtuales gratuitos que pueden estar acompañados de reuniones con mentores.

Mariluz Escobar, ‎directora de innovación y emprendimiento en Innpulsa Colombia, tiene claro el objetivo: “En ese reto estamos buscando empresas que tengan un producto con un diferencial para el mercado, que esté validado comercialmente (ventas, desarrollado con un cliente o usuarios que certifiquen su utilidad), que tengan equipo de trabajo y que expongan un potencial de escalarse, que pueda ser de alto impacto”.

En la segunda fase “tenemos una conversación con expertos en inversiones, en desarrollo de negocios, en sectores de producción. Ellos validan la información y dicen cuál debe ser el trabajo enfocado en el que se debe laborar: asesorías jurídicas, cómo llegar a nuevos mercados... todo. Cuando se identifica lo que necesita cada emprendedor, se le entrega una llave de acceso al tercer reto, que es mercado”, agrega Escobar. En otras palabras: definirán el tipo de servicio necesario para resolver las necesidades de cada empresa y, acto seguido, apalancar su crecimiento.

Esa llave de acceso tiene un valor de hasta $20 millones y cada emprendedor puede ganar hasta tres, recursos con los que tendrá acceso a un prestador de servicios especializado en, por ejemplo, propiedad intelectual, asesorías legales, tributarias, financieras. La idea es que lo ayude a solucionar los impedimentos u obstáculos que tenga presentes e identificados. Y como en una buena economía colaborativa, el emprendedor podrá valorar a ese prestador de servicio para saber si funciona para otros emprendedores.

Finalmente se llega al cuarto reto: ¡Levantemos capital! Allí “se identifica cuáles son las necesidades reales de capital, para qué se necesita y en cuánto tiempo se va a usar. No siempre un banco es la mejor opción, pero tampoco una entidad del Estado. Por eso hay que ver qué necesidad real tiene”, detalla Escobar, quien recuerda que Aldea es el resultado de más de 10 meses de trabajo dedicados a preguntarles a los emprendedores y a todos los expertos qué servicio les ofrece un mejor respaldo, donde se demuestre un mejor rédito económico para el país.

Juan Carlos Garavito, el nuevo gerente de Innpulsa, quien se estrenó con este lanzamiento, fue claro: “Queremos acompañar en todo el proceso a los emprendedores. Muchas veces no había tanto acompañamiento. Ahora veremos cómo avanzar. Tenemos que meterle mucha fuerza a esta idea de Aldea, tenemos muchas cosas por hacer. Colombia es un gigante dormido y tenemos una competencia con otros países que ya están haciendo muchas cosas”. Lo bueno es que este nuevo servicio llegará a las regiones del país y tendrá en cuenta que no es lo mismo hablar con un emprendedor que está en Bogotá o Medellín y tiene todas las ayudas posibles, frente a uno que está en Putumayo, donde construir una empresa es un desafío tan retador como aquello de caminar por la cuerda floja a 60 metros de altura. Desafío, claro, pero no imposible.