Conversatorio de Colombia 2020

hace 5 horas

Una buena palanca de desarrollo

El Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos es una buena palanca de desarrollo.

Lo digo no porque el futuro pueda anticiparse con certeza matemática, sino porque los países que han resuelto insertarse de manera profunda en la economía global, han tenido éxito.

Como lo decía Arquímedes, para que la palanca cumpla su cometido se requiere un punto de apoyo: un conjunto de acciones que permitan realizar los anhelos de progreso que el TLC suscita. En este contexto hay que mencionar la importancia de buenas políticas macroeconómicas.

Parece superfluo decirlo cuando las tasas de cambio, interés e inflación son adecuadas a pesar de la turbulencia internacional. Sin embargo, este desempeño virtuoso está amenazado por la “bomba pensional”, sin que nada se haya hecho para detener su crecimiento exponencial. Y por los problemas financieros del sistema de salud. En realidad, nadie ha tenido el coraje de decirle al país que no puede tener servicios de la calidad de que gozan los países ricos con el volumen de recursos que destinamos para ese propósito. Si estos problemas no se resuelven, pasaremos las duras y las maduras, con o sin TLC.

Se requieren, además, buenas políticas sectoriales que ayuden a incrementar la competitividad del país. Progresos importantes se han realizado y es conveniente destacarlos para que podamos afrontar los retos y oportunidades que abre el Tratado con razonable optimismo. Tenemos un sector energético que es modelo para otros países, puertos marítimos mejores que los que jamás tuvimos, y logrado ampliar la cobertura de la educación básica de manera significativa.

Lo anterior es importante e insuficiente. Las acciones de la guerrilla se han convertido en una amenaza para la expansión de la capacidad de generación de electricidad. Nuestro principal puesto sobre el Pacífico sigue padeciendo graves deficiencias. La calidad de la educación es baja.

¿Qué viene ahora? Una buena implementación del Tratado, tarea que consiste en establecer, antes de su entrada en vigencia, si ambos Estados han cumplido los compromisos incorporados al texto. El fortalecimiento de la diplomacia comercial de Colombia, que se puso en marcha con la creación del Ministerio de Comercio Exterior hace 20 años, me hace pensar que esa compleja tarea quedará bien hecha.

* Exministro de Comercio y presidente de Asoexport

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