Una guía para comer rico los hizo los reyes del domicilio

El empresario petrolero Frank Kanayet conoció la iniciativa y no sólo decidió apoyarlos a riesgo con capital, sino que se convirtió en socio de ClickDelivery.com, una holding que este año facturará US$25 millones.

Miguel McAllister, José Guillermo Calderón y Pablo González del Corral. / Cortesía


En 2007 un par de amigos universitarios se embarcaron en un proyecto para hacer una guía de restaurantes que les permitiera comer rico. Pero con el paso del tiempo esta iniciativa terminó convirtiéndolos en millonarios, pues en 2014 esperan facturar más de US$25 millones. Todo empezó cuando José Calderón, uno de los fundadores, le prestó a su socio Miguel McAllister $20.000 para inscribir la empresa en la Cámara de Comercio de Bogotá, anécdota de la cual hay siempre conversación y risas.

Hoy este emprendimiento, que arrancó en Bogotá y se expandió a Medellín y Cali, atravesó las fronteras para aterrizar en Buenos Aires y Lima, donde adquirieron negocios similares. Este grupo ahora tiene en la mira, para lo que resta del año, abrir en siete ciudades de Colombia y Latinoamérica, con lo cual busca consolidarse como líder de la región. Se trata de DomiciliosBogota.com.

Con la llegada de Groupón a Colombia y los descuentos que aplicaban, la gente empezó a usar internet como medio transaccional para comprar cosas. “Nos dimos cuenta del potencial del negocio y decidimos que era el momento para volver la guía transaccional”, relató Pablo González del Corral, quien llegó al grupo para reforzar el proyecto.

“Fue cuando empezamos a explotar el potencial de los usuarios con intención de compra inmediata de todo tipo de comida, en comparación con lo que vendíamos, que eran descuentos a través de la plataforma y nos enfocamos en que la gente pidiera su comida por internet, que fue el sueño con el que arrancó el negocio, el cambio fue radical”, sostuvo.
Así, durante varios meses de 2011, trabajaron fuerte para establecer su plataforma on line, con el fin de vender comida a domicilio, pero los recursos no eran suficientemente buenos.

“Nos dimos cuenta de que solos no podíamos, por la falta de conocimiento en el tema y de recursos financieros”, recalcó uno de los socios.
Y fue entonces, en agosto de 2011, cuando apareció providencialmente otro amigo del colegio de Pablo, André Kanayet, hijo del empresario petrolero y líder del Grupo GPC, Frank Kanayet, a quien le presentaron la propuesta a través de su hijo.
“Me reuní con ellos, me hicieron la presentación y me mostraron a dónde querían llegar. Fue convincente, pero lo más importante desde mi punto de vista fue que los que tenían empleo por fuera de la compañía estaban dispuestos a lanzarse al agua y dejar un trabajo donde tenían una mejor paga, para ponerse al frente de su propia empresa, aunque con un menor sueldo, pero con un futuro importante”, aseguró Kanayet.

Este empresario de descendencia croata, que sacó de su padre la aventura, sostuvo que cuando uno cree en sus ideas, por descabelladas que sean, y entiende que es necesario echar un poco para atrás con el fin de coger impulso, lo motiva a seguir adelante y eso fue lo que lo convenció para apoyar este emprendimiento y entrar como socio en el negocio.
“Me convencieron. La idea de este grupo de personas jóvenes, que tiene todos los deseos y la energía de hacer cosas, fue fundamental para cerrar el acuerdo. Me siento muy satisfecho del profesionalismo y la seriedad con la que han trabajado. Y lo bueno para uno como empresario es poder estar reunido con gente joven, que tiene ideas diferentes, es algo muy enriquecedor, y por eso acepté el reto de apoyarlos e invertir”.

José hoy es el interlocutor del negocio, y cuenta que son demasiado acelerados. “Con la primera inversión de Frank, US$100 mil, no habíamos salido al mercado y ya se nos había acabado la plata. Entonces le pedimos otra inversión a Frank, y él se volvió a arriesgar por nosotros, con US$300 mil más”.

Con la llegada de Frank se hizo realidad ese sueño, pasamos de US$4.000 al mes a US$2 millones a hoy, sostuvo González del Corral. “La única manera era con recursos, y Frank entró a riesgo. La empresa era sólo una página. Teníamos muchas visitas, pero no se reflejaban en las finanzas. Con el aporte inicial, el 19 de abril de 2012 lanzamos la plataforma de pedidos on line y un año y un mes más tarde las ventas alcanzaron los US$200 mil mensuales, lo que nos convertía a ese momento en líderes en Bogotá, Medellín y Cali”.
En el ajuste de estos procesos lanzaron una aplicación para iPhone y Android, la cual se ha convertido en la más descargada del momento, logrando el 70% de sus transacciones a través de éstas.

Pero mientras que las ventas se proyectan para fin de año en US$25 millones, con negocios consolidados en Buenos Aires, Lima y en el mercado local, que sigue creciendo, se abren nuevas posibilidades que están próximas a hacerse realidad.

Jocosamente uno de los pioneros del negocio, quien prestó a su compañero los $20 mil, le reclamó que no le ha cancelado el préstamo, a lo cual vienen muchas risas y muchos apretones de manos para seguir haciendo clic y haciendo crecer este negocio que revolucionó el mercado de comprar comida por internet.

La idea es poder mejorar la atención a los restaurantes con el fin de que más clientes lleguen a éstos de manera virtual y la registradora siga sumando números para hacer más grande a ClickDelivery.com, una apuesta que surgió gracias a que los emprendedores no les dio miedo tocar las puertas de un empresario que les dijo que sí.


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