Una mejora textil a medias

Las directivas de Inexmoda creen que la industria se está enfocando más en el mercado interno y dejando de lado las exportaciones. ¿Qué implicaciones tiene esta movida?

El año pasado, Colombiamoda dejó expectativas de negocios pormás de US$200 millones. / Nelson Sierra

La industria textil colombiana se está concentrando en el bienestar del mercado interno y está dejando en segundo plano las exportaciones. Muestra de esto son las cifras que comprueban que, para abril de este año, los colombianos invirtieron en vestuario 13% más que en el mismo período de 2013.

En diálogo con El Espectador, Carlos Eduardo Botero, presidente ejecutivo del Instituto para la Exportación y la Moda (Inexmoda), afirmó que “la falta de exploración de mercados fuera del país es la razón para que, en materia de exportaciones de confecciones, en el primer trimestre de este año haya habido una caída en comparación con el mismo período de 2013”. Entonces, las ventas externas fueron de US$150 millones, y este año se registraron US$83 millones.

Las importaciones, por otra parte, también muestran un descenso. De enero a marzo de 2013 se importaron US$221 millones en confecciones. Para los tres primeros meses de este año, la cifra fue de US$192 millones, según Botero, una “pequeña mejoría”. “Veníamos creciendo entre el 40% y 45% durante los últimos dos años, antes de que se expidiera el decreto 0074 para la importación de confecciones, siendo China el proveedor más importante, con el 52%”, explicó.

Dicha medida, fechada el año pasado, pretende proteger la industria nacional y combatir el contrabando al aumentar el 10% en los aranceles para la importación de confecciones, calzado y artículos de cuero, gravando los productos que ingresan al país con precios sospechosamente bajos.

Sin embargo, para Carlos Arturo Calle, gerente general de la reconocida marca de indumentaria masculina, este tipo de medidas no son la solución. Esto se debe a que, en primer lugar, Colombia no tiene una industria suficiente que abastezca las necesidades del país. Y, por otro lado, el contrabando debería controlarse directamente. “Lo que entra por esta vía simplemente no se declara”, dijo, por lo cual el aumento del 10% que se estableció para la importación de confecciones sería inoperante. Las ventas de Arturo Calle, cuya producción es nacional, también son una muestra del bienestar del mercado interno, pues aumentaron 8% en el primer trimestre de 2014.

Por su parte, Mario Hernández, creador de una de las marcas colombianas que mejor han logrado posicionarse en el exterior, considera que medidas como el decreto 0074 son positivas y necesarias para combatir el contrabando y las irregularidades de facturación en las importaciones. “No es posible que se consiga una prenda por US$1. Y eso sucede porque cuando sale de China se hace una factura, cuando llega a Panamá se hace otra y cuando llega aquí se hace una nueva. Debería haber una factura del fabricante directo y no más”.

El empresario afirmó además que la industria textil nacional tiene un problema de fondo: “No tenemos materias primas para competir, todo se concentra en el servicio de maquilas. La industria se nos ha acabado”.

Hernández añadió que Colombia no está bien preparada para sacar provecho de acuerdos comerciales como el tratado de libre comercio con Estados Unidos, justamente porque sigue habiendo un nivel bajo de competitividad por parte de la industria. “Nos dejamos superar por países como Perú y de Centro América. Tenemos que ofrecer un paquete más competitivo para las exportaciones”, dijo.

Por eso, en medio de la división que ha provocado el decreto 0074, la industria textil se reunirá nuevamente en Medellín durante Colombiamoda para ver, entre otros temas, qué impacto tiene en cada uno de los eslabones de la cadena que hoy tiene posicionada a Colombia como una de las jugadoras más importantes en el negocio regional de la moda.

Colombiamoda cumple 25 años

Una de las novedades es el Foro de Textiles Técnicos, durante Textiles 2, la feria que está por segunda vez en Colombiamoda, que se llevará a cabo del 22 al 24 de julio próximo. Esta propuesta innovadora busca generar un espacio para discutir sobre los textiles que cumplen funciones distintas a las de vestir, como, por ejemplo, los uniformes del cuerpo de bomberos, que requieren de una tecnología muy sofisticada. Las expectativas de negocio para este año son de US$250 millones, al reunir los resultados de Colombiamoda, Textiles 2 y Moda para el Mundo, los tres eventos que ocupan el calendario de la Semana de la Moda en Medellín. Se esperan más de 6.000 compradores nacionales y unos 1.700 internacionales de 50 países.

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