Una meta obligada de 25.000 millones de libras

El gobierno británico les ha impuesto a sus bancos alcanzar este polémico objetivo antes de final de año.

Sir Mervyn King, presidente del Banco de Inglaterra, es el principal arquitecto de esta estrategia financiera.  / EFE
Sir Mervyn King, presidente del Banco de Inglaterra, es el principal arquitecto de esta estrategia financiera. / EFE

El supervisor bancario del Reino Unido ha dicho que los bancos tienen una ausencia de capital de 25.000 millones de libras esterlinas, la cual deben reunir antes de fin de año a través de dinero nuevo y de reestructuración. Los supervisores consideran que la mitad de éste está cubierta gracias a los planes de capital para este año, que consisten en retener las ganancias, reducir los balances y recortar los bonos. “No estamos diciendo que estos planes solucionen todo... Serán supervisados por la Autoridad de Regulación Prudente (ARP). Pero si se suman estas cifras, eso es a lo que llegamos”, dijo Andrew Bailey, presidente de la entidad.

Se cree que buena parte del vacío estará concentrado en bancos que se están encogiendo, sobre todo entre los bancos en parte nacionalizados: el Royal Bank of Scotland y el Lloyds Banking Group. Sir Mervyn King, presidente del Banco de Inglaterra y del Comité de Política Financiera (CPF), dijo que la coyuntura no implicaba una inyección de capital público. El gobierno aclaró en noviembre que no estaba listo para contribuir con más dinero de los contribuyentes. “La ausencia que la CPF ha identificado no es una amenaza inminente para el sistema bancario. El problema es perfectamente manejable”, aseguró.

Los 25.000 millones de libras ausentes forman parte del rango de hasta 50.000 millones de libras que la ARP sugirió como ausencia de capital total en sus cálculos iniciales de noviembre. Por su parte, la CPF concluyó que los bancos habían subestimado sus necesidades de dinero para conducir y financiar riesgos equivalentes a 10.000 millones de libras, y de sus riesgos por pérdidas de 30.000 millones de libras.

Los supervisores bancarios también hallaron que los bancos estaban subestimando el peso de sus activos de riesgo por 170.000 millones de libras, lo cual quiere decir que necesitan capital adicional de 12.000 millones de libras.

Esto quizá tranquilice a los inversionistas, aunque estén nerviosos hasta que haya claridad con respecto a la posición de capital de los bancos. Se espera que el proceso tarde varias semanas.

La CPF, que debe encontrar los problemas y desactivar los riesgos al sistema financiero, dijo que los supervisores debían considerar incluso los requisitos para los bancos cuya concentración esté en áreas arriesgadas o que tienen grandes balances comerciales. Si la ARP completa su trabajo, Lloyds, el Royal Bank of Scotland y Barclays probablemente sean los más golpeados por los requisitos adicionales.

La intención de hacer del fin de 2013 la fecha límite para cerrar el vacío de capital es que la ARP pueda responsabilizar a los bancos cuando apruebe sus planes de bonos para el año. Sandy Chen, analista bancaria de Cenkos, dijo que la ausencia de capital estaba en el “rango medio” de las expectativas de los analistas y que podría generar un alza de precios en las acciones a causa del alivio.

Los grupos empresariales y algunos banqueros lanzaron la advertencia de que forzar a que los bancos reúnan más capital podría debilitar el crecimiento económico. Sin embargo, King aseguró: “En lugar de reducir el préstamo, las recomendaciones de hoy apoyarán y motivarán el crecimiento. Un sistema bancario débil no puede expandir sus préstamos”.

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