“En una reforma tributaria casi todos salen perdiendo”: Horacio Serpa

El senador liberal defendió su postura a favor de la reforma tributaria recientemente aprobada y aseguró que su partido "hizo una gran tarea para modificar el proyecto original del gobierno, a tal punto que terminó muy diferente".

/ Foto: Archivo
Una de las personas que más dio de qué hablar con motivo de la reciente aprobación de la reforma tributaria, fue el senador Horacio Serpa. Por lo que dijo y lo por que dicen que dijo. En esta entrevista se le indagó en torno a lo aprobado, de donde queda claro que quedó con una espina clavada: la actuación del presidente de Fenalco, Guillermo Botero, a quien ve como un Chapulín Colorado que “con su influencia va a abaratar todos los productos de sus comerciantes afiliados, para que a ellos tengan acceso los pobres”.
 
En los últimos días a usted le han dado mucho palo en las redes sociales, porque anunció que estaba contra la reforma tributaria y al final votó a favor. ¿Qué pasó ahí? 
 
A mí me dan “palo porque bogas y palo porque no bogas”. Y aclaro: yo no dije que estaba contra la reforma tributaria. Dije que era extemporánea y no debían presentarla, pero que si la presentaban, mi partido la iba a estudiar. También dije que estaríamos contra el IVA a los productos de la canasta familiar y contra todo lo que pudiera afectar a la clase media y a la clase popular. El liberalismo hizo una gran tarea para modificar el proyecto original del gobierno, a tal punto que terminó muy diferente. Hubo cambios sustanciales en los cuales el liberalismo, con otros sectores políticos, trabajamos para que fuera menos gravosa.
 
¿Cuáles fueron esos cambios?
 
El gobierno quería que los productos básicos de la canasta familiar salieran de la exención que tienen, a pagar el 5% de IVA. Eso no lo permitimos. Diferentes productos que estaban en el IVA general de 16%, pasaron a tener cero gravamen o a tener 5%. El Partido Liberal participó de manera decidida para impedir que se extendiera la base del Impuesto a la Renta. Actualmente declaran renta los que ganan más de 3 millones y medio de pesos, y querían ampliar la base tributaria a los que ganan más de un millón mensual. Eso habría afectado a unas cuatro millones de personas, y nos opusimos resueltamente, y con la ayuda de otros partidos salió de la RT.
 
¿Y en lo de imponer pago de impuesto sobre las utilidades patrimoniales?
 
Lo aprobé con mi voto, pero voté para que también se gravaran las utilidades de las empresas. 
 
Pero eso no pasó.
 
No pasó, pero no fui responsable de eso. Yo soy un solo voto y los liberales somos 17 de 102. Hubo muchas luchas que dimos y que perdimos.
 
Pero usted sí estuvo a favor de aumentar los tres puntos del IVA…
 
Sí, pero veamos: se logró que un punto del IVA sea social, o sea que la mitad se debe invertir en educación, y la otra mitad en salud. Los dos aspectos más delicados en la vida de los colombianos. Y no hubo poder humano para lograr que se modificaran los otros dos. Yo propuse que el aumento del IVA fuera del 18%, no se pudo. Propuse que se aprobara una cláusula según la cual durante los próximos 20 años no se pudiera modificar el IVA, y tampoco fue aprobada. Al final hubo que decidir entre no votar el IVA o permitir que muchos programas sociales se acabaran o se deterioraran.
 
¿Por ejemplo…?
 
Por ejemplo Familias en Acción, o el pago oportuno de las mesadas a los jubilados, el mejoramiento de las aulas de educación primaria y media, la alimentación de los estudiantes. Fue por eso que decidimos aprobarle al gobierno el 3% de aumento al IVA, lo cual en nada contradice la opinión que expresé como declaración del Partido Liberal: no al IVA a los productos básicos de la canasta familiar.
 
Hablando de la canasta familiar, los que sí salieron perjudicados fueron los tenderos…
 
No lo creo del todo, y me explico: el gobierno quería un monotributo general para todos los tenderos, pero se logró que sea optativo. Es decir, que allá lleguen los tenderos que quieran pagar ese monotributo. Tampoco dejamos subir el precio de los computadores, porque ahí hay unas exenciones importantes, como también en las motos más baratas, las de uso popular. Lo mismo en los útiles escolares, en los lápices, en los libros. Las toallas higiénicas pagaban 16% de IVA, ahora quedan en cero. Se hicieron cosas muy importantes pero, como pasa con las reformas tributarias, casi todos salen perdiendo.
 
Los que no salieron perdiendo fueron los empresarios. No solo no se gravaron sus utilidades, sino que Ardila Lulle logró echar atrás el impuesto a las bebidas azucaradas…
 
Yo voté contra el impuesto a las bebidas azucaradas por una cuestión de conciencia: soy de los colombianos que cuando estaba niño primero y luego en la universidad, tenía que almorzar o comer con gaseosa. Con pan cuando estaba mal, y con queso cuando estaba mejor. Las clases altas no toman gaseosa, pero el pueblo raso sí, como parte de su alimentación. En eso fui consciente, y afortunadamente las mayorías de los congresistas votamos en contra. Hay que educar al pueblo en torno a una alimentación sana, pero para eso se requiere darles oportunidades de mejores ingresos.
 
Pero usted decía que hasta los empresarios perdieron, y yo no veo por dónde…
 
No voy a negar que esta reforma se hizo para tratar de beneficiar a las empresas. Los tres puntos nuevos del IVA son para favorecerlas, para que las empresas puedan producir más empleo. Pero hay empresarios descontentos, y esos son los enemigos del gobierno.
 
¿Por ejemplo…?
 
Un caso que me deja impresionado es el del presidente de Fenalco, Guillermo Botero. Siendo que sus representados fueron los favorecidos con la reforma, salió a defender a los trabajadores y a decir que el IVA era un impuesto regresivo, que afectaba a los pobres. Se fue lanza en ristre contra el Congreso y contra el gobierno. Eso me parece una insensatez. Ahora bien, me alegra por los trabajadores y los pobres de Colombia que por fin les salió un Chapulín Colorado que los va a defender. Nada menos que el presidente de Fenalco, quien con su influencia va a abaratar todos los productos de sus comerciantes afiliados, para que a ellos tengan acceso los pobres. Y como es tan amigo de los trabajadores, en la discusión del salario mínimo va a ser partidario de que les aumenten por lo menos el 14%.
 
Otros ‘empresarios’ que quedaron contentos fueron los dueños de las iglesias cristianas y evangélicas, porque tampoco se aprobó que comenzaran a cobrarles impuestos…
 
Ahí hubo una discusión muy grande. Al final, por respeto al culto y a que se trata de expresiones espirituales dirigidas a lograr un comportamiento sano de los colombianos, el Congreso –creo que con justicia- decidió no gravarlos. 
 
Hablando de las iglesias cristianas, hay alguien que pertenece al Partido Liberal pero muestra un pensamiento retrógrado: la senadora Viviane Morales, quien impulsa un referendo de corte confesional para impedir que la población gay y los solteros puedan adoptar niños. ¿Usted qué piensa de esto?
 
Ese referendo se ha originado en una iniciativa de la doctora Viviane, a quien respeto y aprecio. Yo tengo un criterio diametralmente opuesto, pues me parece que tiene dos graves inconvenientes: uno, que convoca a las mayorías de Colombia para opinar sobre algo que afecta a unas minorías. Para eso no se crearon en la Constitución los mecanismos de participación popular. Y dos, es absolutamente discriminatorio que se diga que solo los heterosexuales pueden adoptar a un niño desamparado, dejando por fuera no solo a las parejas homosexuales, sino a solteros, viudos y viudas. Hombre, ¡es absurdo que les impidan adoptar a un sector tan grande, respetable y responsable, como son los padres y madres cabeza de familia!
 

Claro: pero por ser un pensamiento tan diametralmente opuesto a una visión liberal, ¿lo conducente no sería invitarla a buscar un partido acorde con sus tesis reaccionarias? Incluso se dice que está sonando como fórmula a Vice de Germán Vargas Lleras…

Ah, eso no sé. Yo la veo como aspirante a la presidencia por el Partido Liberal. Ahora, el liberalismo es partidario del libre examen, de manera que no podemos anatemizar a nadie. Viviane Morales es una persona muy respetable y apreciada, y tiene el derecho de hacer esos planteamientos.
 
En Santander fue noticia que en días pasados Vanguardia Liberal le hizo una entrevista a usted, y se pensaba que iba a ser la puerta a la reconciliación con su examigo el director de ese medio, Alejandro Galvis, pero al final no la publicaron. ¿Qué pasó ahí?
 
Como dice alguien a quien conozco “siguiente pregunta”. No me interesa opinar sobre eso.