Una revolución a la colombiana

Con un equipo humano y desarrollos tecnológicos nacionales, esta firma busca convertirse en el eje de la renovación de la infraestructura.

Con estas aeronaves no tripuladas de bajo costo, Senseta puede producir análisis topográficos en 3D. / Cortesía
Con estas aeronaves no tripuladas de bajo costo, Senseta puede producir análisis topográficos en 3D. / Cortesía

De las conversaciones tranquilas, al ritmo de un café, pueden producirse grandes revoluciones. Una de aquellas reuniones casuales se dio hace un año en Medellín, en uno de los recesos de la conferencia tecnológica Emtech, en el que coincidieron el científico qatarí Khaled Al-Ali, director ejecutivo de la oficina de la NASA en la Universidad de California, y César Andrés López, ganador de uno de los premios respaldados por el MIT gracias a su proyecto de topografía digital.

La charla giró alrededor de los alcances y el impacto que esta técnica (un vehículo aéreo no tripulado, o UAV, de bajo costo), desarrollada completamente en Colombia, podría tener a futuro. Hablaron también de los drones desarrollados por el Pentágono y del interés del Gobierno por transformar la infraestructura del país. Y de repente estaban soñando juntos.

Así nació Senseta, la firma especializada en recolectar grandes volúmenes de información especializada para entregarla según la necesidad de sus clientes, siendo uno de sus pilares el desarrollo de UAV y de información topográfica para industrias como la construcción, la de hidrocarburos, tránsito, servicios públicos y demás.

Con una particularidad: los desarrollos y equipo humano son 100% colombianos. “Aquí encontramos ingenieros y científicos de educación sobresaliente, que están sobrecalificados. Ellos han escogido regresar a Colombia, pero no encuentran un lugar para trabajar. Nosotros queremos ser esa opción”, dice Al-Ali.

La compañía nació oficialmente en marzo pasado gracias al respaldo de Petter Kleppan, cuya experiencia financiera en Silicon Valley le permite fijarse la meta de culminar el primer año de operaciones con negocios por US$50 millones. No es una cifra descabellada, aún más si se tiene en cuenta que en este negocio las inversiones ascienden a US$1.200 millones.

“Nuestra apuesta de valor es entregarles a compañías, instituciones y al propio Gobierno información detallada para que realice decisiones concretas”, resume Al-Ali.