Una semana decisiva para La Línea

El consorcio contratista dice que dentro de 8 días termina excavación, pero el próximo martes el gobierno decidirá si le quita la obra.

La obra se contrató en $600 mil millones, pero ahora se requieren $400 mil adicionales. /Gustavo Torrijos

Mientras que la Contraloría General de la República divulgaba una función de advertencia al Gobierno por los riesgos que puede generar la semiparálisis de las obras en el túnel de La Línea, el consorcio Segundo Centenario, responsable del proyecto, ultimaba los detalles para la terminación de su excavación, programada para el domingo 8 de marzo.

Y es que hace un mes, cuando el Invías en Bogotá declaraba la caducidad del contrato para la construcción del cruce de la cordillera Central —que incluye los 8,6 kilómetros del túnel de La Línea— por el incumplimiento del consorcio Segundo Centenario, la ministra de Transporte, Natalia Abello, apoyaba la decisión del director del Invías, Carlos García, al señalar que el incumplimiento iba más allá de excavar 75 metros que faltaban para unir los dos frentes de trabajo, y que a este ritmo el proyecto no se terminaría en cinco años.

Luego de este anuncio el consorcio presentó su reposición a la decisión y el Invías anunció que la respuesta sería en 15 días, pero este plazo se amplió.

El Espectador conoció que las reuniones entre el Invías, la ministra de Transporte y los representantes del consorcio Segundo Centenario, después de tanta polémica y en medio de un proceso de caducidad hasta ahora incierto, son altamente positivas y siguen conversando para analizar las posibles salidas y continuar las obras del túnel sin traumatismos.

Pero mientras siguen los diálogos, los obreros están preparando la celebración por lo alto y la harán con lechona y cerveza. Así lo hizo saber Israel Martínez, uno de los voceros de los obreros del túnel.

“Lo tenemos todo planeado, a la fecha solo faltan unos pocos metros para acabar de perforar el túnel y ya quedaría haciendo falta solo el revestimiento y que el Gobierno y el consorcio Segundo Centenario se pongan de acuerdo para continuar con lo que queda faltando. Nos sentimos muy felices porque, a pesar de que muchos han dicho que no íbamos a poder, acá demostramos que sí fue posible y que no hemos parado las obras”, explicó.

El contralor Edgardo Maya, en su control de advertencia, señaló que “es necesario que se tomen medidas urgentes y eficaces que eviten riesgos en el túnel”.

Entre tanto, el Ministerio de Transporte informó que se está trabajando en el tema y que pronto se conocerá si la caducidad se deja en firme o se descarta.

Por ahora se realizan inspecciones para evitar que las obras construidas tengan problemas y que se registre contaminación de las fuentes hídricas que alimentan a las poblaciones de la zona de incidencia.

Entre tanto, Carlos Collins, quien lidera el consorcio Segundo Centenario, no quiso referirse al tema. Sin embargo, su oficina de comunicaciones señaló que está a la espera de que el Gobierno avance en el proceso.

Inicialmente el Gobierno había anunciado que una vez quedara en firme la caducidad del contrato, el mismo consorcio que adelanta el revestimiento del túnel piloto de La Línea asumiría de urgencia el manejo del proyecto. Pero hoy esta tarea sigue en manos de Segundo Bicentenario.

La obra en su totalidad debió ser entregada en noviembre del año pasado. Ahora el país espera que el próximo martes se defina la suerte del proyecto.

 

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