Una tasa de cambio de moda

A pesar de un dólar a $2.500, el consumo de vestuario per cápita crece. Las exportaciones, sin embargo, no ven el beneficio.

“La gente se acostumbra a los precios que hay en el mercado. Cuando teníamos la tasa de cambio a $3.000, a eso comprábamos”, dice Mario Hernández. / Archivo

En la industria de la moda, incluso quienes confeccionan con productos colombianos ven el impacto por cuenta de la elevada tasa de cambio, que por estos días ronda los $2.500. Desde el principio de la cadena hay una dependencia del producto importado, pues la base textil, así sea tejida en Colombia, es de algodón que viene de afuera.

En 2014, las importaciones del sector textil y de confecciones sumaron US$2.500 millones, mientras que en 2013 fueron de US$1.600 millones. Pero ahora, durante un 2015 con un dólar elevado, las importaciones de prendas de vestir durante los tres primeros meses del año apenas han crecido 0,1% en comparación con el mismo período de 2014 y los productos confeccionados de fibras textiles que llegan al país han caído 0,9%, de acuerdo con las cifras del DANE.

Por otro lado, el país viene de más de cinco años con un tipo de cambio bajo que ha hecho que los exportadores se desmotiven y salgan de ese mercado. “Los pocos que sostuvieron mercados internacionales están ahora en un ejercicio comercial muy positivo. Seguro todos están tratando de lograrlo, pero no se ve reflejado en las cifras”, dice Clara Henríquez, directora de plataformas comerciales del Instituto para la Exportación y la Moda (Inexmoda).

Las exportaciones de confecciones en 2013 cayeron 19% en comparación con 2012 y el año pasado hubo de nuevo un descenso de 6,7%. Este año, en comparación con el primer trimestre de 2014, da cuenta de una descolgada de 11,7%, mientras que las prendas de vestir que llegan al país han experimentado un retroceso de 4,9%. Unas exportaciones postradas pueden, sin embargo, amortiguarse en cierta medida con el consumo interno, que en 2014 fue cercano a los $20 billones en prendas de vestir.

Este año comenzó con una caída en las compras de indumentaria de 15% en enero en comparación con el mes anterior. Eso se explica por el desempeño sin igual que tiene la mejor época del año para el comercio: diciembre. “El comportamiento del gasto per cápita en abril fue de $25.489, aumentando frente al mismo del año anterior cuando alcanzó los $22.997”, explica Camilo Herrera, director de Raddar, quien también lidera el Observatorio de Moda junto con Inexmoda.

A pesar de un dólar caro y de los menores ingresos que se prevén para el país por cuenta de la caída de los precios del petróleo, el empresario Mario Hernández dice que “la gente se acostumbra a los precios que hay en el mercado. Cuando teníamos la tasa de cambio a $3.000, a eso comprábamos. Si no hay más, y si todos los empresarios y el comercio tienen que vender con la nueva tasa, aplica para todo el mundo”.

En todo caso, de acuerdo con Carlos Eduardo Botero, presidente ejecutivo de Inexmoda, los consumidores aún no terminan de sentir el dólar caro. “Para los que están importando producto terminado o materias primas la pregunta es en qué momento van a trasladar el costo al consumidor. No pueden hacerlo en una forma directa porque se salen del mercado”. Según lo observado por Inexmoda, los sobrecostos de un elevado tipo de cambio se los están repartiendo entre los proveedores internacionales y los importadores.