Una vitrina llamada Colombia

El amplio volumen de compras de ropa se ha convertido en un auténtico imán para las firmas internacionales. Otro sector que llama la atención es el de las cadenas de comida.

Analistas proyectan que el consumo de ropa en 2012 ascenderá a $11,2 billones. / Archivo
Analistas proyectan que el consumo de ropa en 2012 ascenderá a $11,2 billones. / Archivo

A partir de este jueves, una de las marcas de ropa más reconocidas del mundo le abre sus puertas al mercado colombiano. Se trata de GAP, la cruzada que una pareja de esposos lanzó en 1969 para diseñar ropa que se amoldara a tallas no comerciales y que en 2010 consolidó un auténtico imperio de US$14.660 millones de ingresos, con 3.100 tiendas propias y presencia en 36 países por medio de franquicias.

Y fue precisamente este modelo el escogido por sus directivos para aterrizar en el mercado colombiano, un mercado estratégico con un ritmo de crecimiento para aprovechar. “Para nadie es un secreto que América Latina está en boga. Además de ser una economía muy estable, en Colombia los consumidores tienen un conocimiento amplio de las marcas”, comenta Viviana Malvehy, gerente de mercadeo de Superior Brands Holding, administradora de la franquicia de GAP en el país.

Su plan inmediato de negocios contempla la apertura hoy de su primera tienda en Bogotá, una segunda en Medellín para fin de mes y un crecimiento año a año que les permita contar en 2016 con 20 tiendas en las principales ciudades, como Cali, Bucaramanga y la Región Caribe.

La marca se une así a la creciente lista de franquicias que han escogido el país como su nuevo punto de atención. En ella pueden encontrarse nombres como McDonald’s, KFC o Dunkin’ Donuts, que acumulan decenios marcados por inversiones millonarias, una crisis económica que alejó a algunos jugadores claves y el posterior ascenso de una clase social que disparó el consumo interno. Los nombres más recientes son Burger King, Victoria’s Secret y Forever 21.

“En promedio, en los últimos cinco años el consumidor ha incrementado sus compras de ropa en un 8% y cada vez esta categoría toma mayor importancia dentro de la canasta de consumo” explica Fabián García, gerente comercial de la consultora Raddar.

Otro mercado con gran atractivo es el de las cadenas de comida. Con la puesta en marcha del TLC, la Embajada de Estados Unidos en Bogotá ha promovido encuentros de negocios entre los gerentes de cadenas en segmentos como el de heladería y comidas rápidas con inversionistas locales para preparar el terreno a un próximo aterrizaje en el mediano plazo.

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