La urgencia de la Alianza Pacífico

Mientras el país se alista para asumir la presidencia del mecanismo de integración económica, el gobierno espera que en menos de un mes el Congreso le dé vía libre al acuerdo. Trampolín para expandirse en el sur de Asia.

Acceso a 1.600 millones de potenciales compradores y la apertura comercial con el Asia Pacífico, el bloque económico más próspero del mundo, es la apuesta real y concreta del gobierno colombiano en materia de relaciones internacionales. Un logro para el que necesita, primero, sellar la Alianza Pacífico, el mecanismo de integración económica entre Chile, México, Perú y Colombia, que al unísono representa 206 millones de habitantes, genera un PIB de US$1,9 billones, tiene una inflación promedio del 4,2% y representa el 34% del total de América Latina. 

Por esa razón fue que el gobierno, en voz del ministro del Interior, Fernando Carrillo, anunció la radicación ante el Congreso, con mensaje de urgencia, de la ley que le da vida a la Alianza Pacífico. Un compromiso hecho entre los ministros de comercio de los cuatro países y que busca que el Acuerdo Marco sea aprobado, lo antes posible, por todos los congresos de los países miembros y que las negociaciones de los capítulos de bienes, servicios, inversión y capitales sean concluidas en el primer semestre de este año, explicó el ministro de Comercio, Sergio Díaz-Granados.

“El Congreso mexicano ya lo aprobó, el peruano y el chileno están cerca de hacerlo, y ya está en la agenda política del Congreso colombiano como una prioridad”, expresó el funcionario. El mecanismo fue establecido en abril de 2011 y formalizado el 6 de junio de 2012, en Paranal, Chile, con la suscripción del Acuerdo Marco.

Al hacer parte de la Alianza Pacífico, Colombia logrará ganar un espacio “para crear condiciones de competitividad que permitan una inserción efectiva en otras regiones, particularmente en Asia Pacífico, y reducir la vulnerabilidad ante escenarios de crisis económicas internacionales”, asegura el Gobierno desde la Cancillería, que también ha estado presente en el proceso.

 De esa forma, y ya dentro de un bloque económico, la economía colombiana y sus exportadores e importadores, además de cubrir los mercados vecinos con acuerdos de cooperación turística, movilidad estudiantil y la firma de un acta de constitución del Consejo Empresarial de la Alianza Pacífico, podrá lanzarse en bloque a comerciar con Asia Pacífico, la creciente zona económica formada por Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia, Vietnam, Birmania, Camboya y con ellos, por la vecindad, China, Corea y Japón.

Javier Díaz, presidente de Analdex, asegura que esta movida comercial es determinante para el país. “ Colombia lo necesita. Es importante integrarnos con Asia Pacífico, acelerar ese proceso y hacerlo en bloque con quienes ya tienen alianzas con ellos, como lo son México, Perú, y Chile, los socios en la Alianza”.

Sin embargo, no todo es color de rosa. Y menos si se trata del negocio de los textiles y las confecciones. Carlos Eduardo Botero, director ejecutivo de Inexmoda, es enfático: “Está muy bien que los países tengan unas aperturas para nuevos mercados y completar el pedido del mercado interno, pero la pregunta es: ¿en cuánto estamos aprovechando todos esos tratados que se están firmando con el resto del mundo? En el año 2012 tuvimos una balanza comercial negativa en materia de textiles, es la primer vez en la historia que eso sucede, importamos más de lo que exportamos. Más que cerrar acuerdos, lo que necesita el sector es ayudar al confeccionista exportador con el componente de valor agregado nacional.

Botero,  vocero de un gremio que ha puesto sus productos en los cinco continentes advierte: “¿Se trata de exportarle a China confecciones? Hay que ser realistas, si es a ellos a quienes les compramos más del 50% de nuestras importaciones.” Un panorama oscuro. El que sí lo tiene claro es el gobierno colombiano, que el 23 de mayo asumirá la Presidencia Pro-Témpore del grupo, fecha en la que se espera tener totalmente listo el acuerdo. Una oportunidad para el país que liderará, ante la críticas y las venias, un bloque económico que según las proyecciones de la Cepal continuará con un crecimiento económico sostenido entre 3,5 % y 5 % en los próximos años.