Lo que viene tras la caída del petróleo

La recuperación de Estados Unidos amenaza la inversión extranjera en los países emergentes y el dólar seguirá por la nubes.

Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de EE.UU., organismo que aumentará las tasas de interés, afectando la inversión extranjera en los países emergentes. /Bloomberg
 

Paralelo a la caída de los precios del petróleo a nivel internacional —que prendió las alarmas desde el segundo semestre de 2014 por tratarse de un recurso que representa el 50% de la canasta de exportaciones de Colombia—, las medidas pensadas por Estados Unidos y el Banco Central Europeo para fortalecer sus economías se convierten en una nueva amenaza para la economía nacional, toda vez que se hace previsible que ante mayores tasas de interés amenazan la inversión extranjera en los países emergentes tienda a descender en los próximos meses.

Los pronósticos, según los encargados de las investigaciones económicas en dos de los bancos más importantes del país y de la comisionista de bolsa Alianza Valores, no son los mejores. “La foto de la economía colombiana cambió rapidísimo”, dice Munir Jalil, economista jefe de Citibank. Y no es para menos, explica: la recuperación de la economía norteamericana está sacando de la comodidad a los países emergentes, que se vieron beneficiados con la crisis financiera, pues los inversionistas comenzaron a ver a tractivas a economías emergentes como la colombiana y trajeron sus recursos.

Y el panorama cambia, pues mientras las expectativas de crecimiento para América Latina bajan (aumento por debajo del 2% en 2015), para los países desarrollados comienzan a subir y son, según el Fondo Monetario Internacional, los llamados a jalonar el crecimiento con un 3,5% este año.

Esto significa que Estados Unidos —que prevé aumentar las tasas de interés en las próximas semanas— estaría volviendo a ser un país atractivo para la inversión extranjera, lo que pondría en riesgo la que estaba enfocada en Latinoamérica. Para Jalil, “aumentará la inversión extranjera en Estados Unidos, por lo que podría empezar la venta de activos en países emergentes”.

En términos prácticos lo que significa es que al bajar el riesgo en Estados Unidos y obtener una mayor rentabilidad, la inversión en portafolio que estaba en Colombia va a comenzar a emigrar para ese país. Entonces, los inversionistas demandan dólares y el precio del dólar se dispara. Si a eso se suma la llegada de menos dólares por ventas de petróleo el resultado es la disparada del dólar que hemos visto en los corrido de este año. Entonces, la financiación en dólares para los empresarios será más costosa.

Aunque el sector exportador siempre celebra el incremento en el pecio del dólar por los mayores ingresos que puede percibir por sus ventas al exterior, el golpe que en conjunto recibirá el sector este año por cuenta del desplome en el petróleo oscila entre los US$10 mil millones y los US$15 mil millones, según cifras del Citi y Bancolombia. Es decir que tanto importadores, como exportadores no van a tener el mejor de los años.

Por otro lado, el Banco Central Europeo, utilizando el mismo instrumento de Estados Unidos tras la crisis de 2008, de compra de bonos en manos en poder del público (por unos 60.000 millones de euros) para generar mayor liquidez a la economía e intentar una reactivación del consumo. Esto podría significar una mayor disponibilidad de recursos disponibles para inversiones en los mercados emergentes.

En esa línea está El Citi, que cree que puede ser una oportunidad; pero para Felipe Campos es claro que una liquidez no reemplaza a otra y los inversionistas norteamericanos que estaban trayendo dólares al país difícilmente podrán ser reemplazados por europeos.

“Una liquidez no puede reemplazar a otra. En temas de bolsa, la liquidez de Estados Unidos no llegó a Colombia sino a las economías desarrolladas. Pasaría lo mismo con Europa; porque la expansión cuantitativa está diseñada para debilitar el euro y fortalecer el dólar”, dice.

Alexander Riveros, economista senior de Bancolombia, considera que una subida de intereses en Estados Unidos no necesariamente desplaza inversión, por cuanto las alzas de la FED son moderadas y sus efectos no son inmediatos. “Las tasas de interés pueden quedar en niveles muy bajos, lo que lleva a que la liquidez haga que los inversionistas busquen a países emergentes”.

Estos movimientos que prevén los analistas se dan en un contexto de constante revaluación del dólar frente al peso (promedio de $2.484,76), y aunque es difícil predecir lo que pasará con la divisa a largo plazo, se estima que se moverá, en 2015 en rangos de $2.350 (Bancolombia), $2.500 (Citi) y $2.600 (Alianza Valores).

Aunque Colombia, coinciden los consultados, sigue siendo un país atractivo, en medio de esta coyuntura y con amortiguadores para superar la crisis, que será aún más fuerte en 2016, hace falta que sea reconocida desde el Gobierno y una parte de los economistas para que se tomen las medidas adecuadas para prevenir impactos mayores..

“Muchos economistas reconocen que se equivocaron y que no vamos a crecer a más del 4% sino al 3% este año, pero para 2016 siguen diciendo que sobre 3%. La etapa de reconocimiento de la caída del crecimiento va a la mitad, la otra mitad es reconocer que 2016 no va a ser cerca del 3% sino del 2%”, dice Campos.

Falta por ver qué medidas piensa adoptar el Gobierno para buscar los recursos que le hacen falta para financiar el presupuesto de los próximos años por cuenta de los menores ingresos del comercio exterior, esto es una posible reforma tributaria. Por eso, al parecer, de esta nueva mini crisis económica no se salvará ningún bolsillo.

 

 

 

últimas noticias

Los empresarios toman la palabra