Vino gana más mercado en el país

“Usted está en el lugar equivocado, porque en Colombia nunca se venderá vino”, fueron las palabras que escuchó Manuel Ibáñez de boca del jefe de compras de un supermercado hace 22 años, cuando llegó a Colombia desde su natal España.

Ibáñez es miembro de la cuarta generación de la familia de origen aragonés que ha mantenido viva la comercializadora de vinos Casa Ibáñez. En su concepto, la cultura de esta bebida en Colombia ha ido evolucionando favorablemente, a pesar de las trabas que suponen las alzas arancelarias. “En un país productor se consiguen vinos a 2 o 3 euros (aproximadamente $6.000 y $8.000). Aquí ven una botella a $20.000 y te dicen que está baratísima”.

Según Luis Fernando Emanuel, administrador de Vinos, Licores y Bebidas No Alcohólicas del Grupo Éxito, el consumo per cápita de vino al año es de 1,5 litros. Pero resulta diciente de la importancia que ha ido cobrando el consumo de esta bebida que es la categoría líder en facturación, por encima de la cerveza, con $100.000 millones en 2013. El Grupo Éxito tiene el 66% de la participación en el mercado de vinos por cadenas, que a su vez distribuye casi el 60% del total de esta bebida, más que hoteles, bares y restaurantes.

Para la cabeza de Casa Ibáñez, la creciente predilección del consumo responsable de vino por encima de otras bebidas alcohólicas puede, incluso, tener un impacto social y cultural. “El vino es un producto natural. Por lo tanto, los efectos que tiene sobre el cuerpo son muy diferentes a los que tiene un trago destilado, con un nivel de alcohol mucho más alto”. La bebida de uva se toma en muchos países, como Francia y España, para acompañar la comida. “Aquí se tiene la mala costumbre de beber hasta acabarse las botellas”, añade.

Sin embargo, el consumo de vino en el país sigue siendo casi insignificante en comparación con otras bebidas alcohólicas. Según el informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que fue divulgado el mes pasado, la ingestión de vino es el 1% del consumo total de alcohol, una cifra con poca trascendencia frente al 66% de la cerveza y el 33% de los destilados.

A pesar de todo, no sólo el vino sino su cultura han sabido abrirse camino en el mercado y las mesas colombianas. Muestra de ello son iniciativas como Vino Para Mí, un portal para comprar esta bebida por internet a nivel nacional que funciona desde el 2013 y cuyas proyecciones de ingresos por ventas son de $150 millones al año. “No sólo queremos llevar el vino al consumidor, sino el consumidor al vino a través del enoturismo”, dijo Mauricio Sánchez, chef, sommelier y director de Vino Para Mí, en diálogo con El Espectador. Y para tener una noción de lo que el comercio virtual de la bebida está moviendo en países con una fuerte cultura del vino, la tienda española en línea Vinarium supera en un día las ventas que la tienda física en Madrid hace en una semana. En 2013 tuvo ingresos por más de 450.000 euros.

Asimismo, la oferta es cada vez más variada. En el marco de la feria de vinos Expovinos, organizada por el Grupo Éxito y que se llevó a cabo del 18 al 21 de junio, estuvo presente la casa vinícola italiana Zonin, fundada en 1821 y la más grande de su país, la cual hasta hace seis meses no tenía presencia en Colombia. “Sin duda el tratado de libre comercio con Europa fue una gran oportunidad para ingresar productos de ese continente”, aseguró Oriana Gómez, gerente de marca de Zonin.

“En Colombia estaba todo al revés. En la Costa tomaban más vinos tintos y en climas más fríos se consumía más vinos blancos, cuando por sus características debería ser al contrario”, recuerda Manuel Ibáñez de su llegada al mercado colombiano. Hoy, si bien el consumo aún es muy bajo en comparación con otras bebidas, la cultura del vino parece estar consolidándose en Colombia. Vitrinas como Expovinos y el 189% de aumento de visitantes que han tenido entre 2006 y 2013 también son un indicio de las tendencias de consumo en el país.

 

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