Vivienda bogotana, a punto de dispararse

El déficit de unidades habitacionales originaría alza en los precios.

En la capital colombiana hay tan sólo 2.500 viviendas nuevas en el rango beneficiado por el interés bajo. / Archivo
En la capital colombiana hay tan sólo 2.500 viviendas nuevas en el rango beneficiado por el interés bajo. / Archivo

Tal y como lo había anunciado el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, desde ayer empezó a operar en toda Colombia el paquete de estímulos para incentivar la compra de vivienda contemplado en el Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo (Pipe).

Con el desembolso de $43 mil millones para facilitar la adquisición de segunda vivienda se busca que los colombianos que adquieran un inmueble puedan ahorrar entre $300 y $400 mil mensuales en el pago del crédito, con el subsidio del 5% que otorgan la banca y el Gobierno.

Adicionalmente, el Consejo Superior de Política Fiscal (Confis) otorgó el aval fiscal para asignar 66 mil subsidios para la construcción de Vivienda de Interés Prioritario (VIP), dirigidos a familias con ingresos de hasta dos salarios mínimos por valor de $1,1 billones.

Así se abrió el debate entre diferentes sectores sobre las consecuencias de la medida en los precios de las viviendas nuevas y usadas teniendo en cuenta el momento coyuntural que atraviesa el sector de la construcción en Colombia, especialmente en Bogotá, donde las licencias ambientales han frenado múltiples proyectos de urbanización por no cumplir con los requisitos establecidos por las autoridades ambientales.

Para Sandra Forero Ramírez, presidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), no basta con generar alivios y oportunidades como los anunciados en el marco del Pipe, puesto que hay miles de personas buscando proyectos inmobiliarios y no existe la oferta: “Tan sólo en Bogotá hay 80 mil hogares que están buscando proyectos a partir de los anuncios del Gobierno; lamentablemente, sólo hay 2.500 viviendas en oferta en el rango de $80 y $200 millones”.

Sin embargo, María Mercedes Cuéllar, presidenta de Asobancaria, señaló que en sus cuentas los precios de la vivienda están creciendo aceleradamente. Pese a lo anterior, señala que esta situación no terminará afectando a la banca, pues la cartera hipotecaria es de tan sólo un 5% de las deudas de los colombianos.

“No resulta conveniente que los precios de la vivienda suban tan aceleradamente; sin embargo, el porcentaje de familias involucradas en los créditos hipotecarios es mínimo, pues sus deudas están más comprometidas con los de consumo. En consecuencia, se necesita solucionar de manera urgente la crisis en Bogotá y en otras regiones donde el indicador pesa demasiado”, señaló.