¿Volvió a despegar el dólar?

Aspectos como el buen reporte de construcción en EE.UU. o la suspensión de la venta de Isagén provocaron que la tasa de cambio colombiana escalara más de $110 en las últimas cinco jornadas.

Archivo
La combinación de la suspensión de la venta de la generadora de energía, Isagén, el buen reporte de construcción de Estados Unidos, y el rebalanceo del índice JP Morgan han sido los tres catalizadores que provocaron que el costo del dólar frente al peso colombiano volviera a exhibir el comportamiento volátil por el que tanto se destacó a finales de 2014 y en los primeros tres meses de 2015. En las últimas cinco jornadas la Tasa representativa del Mercado (TRM) ha escalado más de $110 y bordea ahora los $2.500.
 
Parte del reciente repunte de la tasa de cambio colombiana se debió al fortalecimiento del dólar como consecuencia del buen reporte de edificaciones en Estados Unidos. Los permisos de construcción en EE.UU. crecieron 10,1% en abril con respecto al tercer mes del año, con una cifra total de 1'143.000 permisos emitidos. Además, los inicios de casas registraron un aumento de 20,2% con respecto a marzo y consolidaron su mayor ascenso mensual histórico, provocando que el dato anualizado llegara a 9,2%.
 
El otro culpable de la reciente devaluación ha sido la reacción del mercado tras la suspensión de la venta de Isagén. La mayoría de analistas y de agentes de mercado daban por hecho los más de US$2.000 millones que iban ingresar a la economía colombiana tras la privatización de la generadora de energía. Por lo que el aplazamiento de este fenómeno provocó el alza del costo del dólar dentro del territorio nacional. 
 
El rebalanceo de la ponderación de Colombia en el índice de deuda de JP Morgan de 7,5% a 7,1% también puso su cuota en el repunte de la tasa de cambio. “La reducción de la participación en el referente podría implicar una  salida de alrededor de US$1.000 millones del mercado local”, explicó Camilo Pérez, analista de Banco de Bogotá. 
 
El departamento de investigaciones económicas de Alianza Valores explicó que “después de que la tasa de cambio rompiera los $2.470 al alza, nos encontramos en una zona de fluidez que podría conducir al dólar cerca de los $2.600. Creemos que los niveles actuales todavía otorgan una oportunidad de entrada para inversiones con horizontes de tiempo de por lo menos 3 meses, y seguimos pensando en el rango de entre los $2.600 y los $2.986 como aquella zona en la que nos encontraremos a final de año”.
 
El comportamiento del dólar sigue teniendo dos grandes determinantes: El cambio de política monetaria en Estados Unidos, que a medida que pasa el tiempo y cada vez que salen buenos resultados de indicadores económicos de este país aumenta la probabilidad de que se produzca la primer alza de la tasa de interés de la Reserva Federal. Además los cambios fuertes en el precio del petróleo todavía podrían ser fuente de volatilidad en el mercado mundial de divisas. 
Temas relacionados