Voto de confianza de Mercedes-Benz a Colombia

Con una inversión de US$5 millones, Mercedes-Benz elevará la producción de buses en Colombia. Exportaría a Centroamérica, Ecuador y Venezuela.

Mathias Held y Matthias Barth, ejecutivos de Daimler en la planta. / Luis Ángel - El Espectador

La intención es clara. Daimler, distribuidor de Mercedes-Benz, quiere enviar un mensaje de confianza al país con una inversión que permitió la apertura de una nueva planta de ensamble para chasis de buses en Colombia. Básicamente, este movimiento, de unos US$5 millones, tiene el objetivo principal de aumentar el espacio de trabajo y unir en un solo espacio, con una capacidad mayor, toda la producción que tiene la empresa en el país.

El presidente de la multinacional en Colombia, Mathias Held, señala que con esta nueva ensambladora, en la que se armará, principalmente, la columna vertebral de los buses, también se aumenta el número de referencias diseñadas, específicamente para transporte masivo (que vendrá con motores de tecnología BlueTec 5 y Euro V), interurbano y especial, como colegiales y de turismo. “Es un paso más en la inversión que hacemos y no será la última. Además de esta planta se está aumentando en 50 % la operación de distribución de repuestos. Para eso se destinan unos $5.000 millones”, cuenta.

Las razones no son menores. Según explica Matthias Barth, director general de vehículos comerciales de Daimler para América Latina, Colombia es un país con un crecimiento económico destacado y el más importante para la compañía, detrás de Brasil. De hecho, la participación de los productos de Mercedes-Benz en el país es bastante alta. Sólo en Bogotá tienen el 60% de los vehículos que transportan a los ciudadanos a través del SITP. Asimismo tienen presencia en otras ciudades que han implementado sistemas de transporte, como Bucaramanga, Cali, Medellín y Pereira, y esperan elevar esta presencia con la eventual entrada en funcionamiento de Transcaribe en Cartagena.

Se estima que para este primer año la totalidad de la producción de esta nueva planta —prevista en 4.000 vehículos— se quede en el país. Sin embargo, la apuesta de Barth es que para el segundo semestre de 2016 se empiecen a exportar buses hacia países de Centroamérica, Ecuador y, en un futuro, Venezuela. No descartó que posteriormente se puedan ensamblar vehículos para usos de distribución.

“Estamos pasando por situaciones difíciles en toda América Latina, sin embargo, inaugurar una planta con una gran inversión refleja el buen momento de Colombia”, señala Barth, añadiendo que el precio del dólar afecta tanto a importadores como a la industria nacional.

Los empresarios proyectan recuperar el capital invertido en cinco años o un poco más y, una vez entrada en pleno funcionamiento, la planta generará unos 220 empleos, entre directos e indirectos. Las compras en el mercado local serán del 20% del producto final, con inversiones anuales superiores a US$10 millones y 18 proveedores nacionales en todo el país.

En su intervención durante el evento de inauguración de la planta, ubicada en el kilómetro 3 de la vía Siberia-Funza, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, celebró la confianza de esta empresa en el país a través de la inversión: “Es mucho lo que representa que una marca como Mercedes-Benz crea en el futuro con hechos reales y generando empleo digno y capacitado”.

Junto a este, el primer mandatario destacó proyectos de gran envergadura con inversiones superiores a los US$200 millones, como el recién inaugurado Centro Productivo de Tenaris Tubocaribe, en la Heroica, y una nueva planta de Coca-Cola Femsa en Cundinamarca, pues, junto con la construcción de infraestructura vial y de vivienda, son en conjunto los dinamizadores de la economía.