Vuelve y juega el impuesto a los dividendos

El Espectador revela las recomendaciones que la comisión de expertos le hizo al Gobierno para trazar la hoja de ruta de la reforma tributaria estructural.

El recaudo de impuestos de vehículos luce bajo y hay espacio para aumentarlo, dice la comisión de expertos. / Archivo
En un país donde las críticas diarias al modelo tributario no paran, donde los grandes empresarios, los medianos y también los pequeños, además de los ciudadanos de a pie, se quejan por lo que muchos consideran un exceso de impuestos, vendría bien un análisis serio y de fondo al modelo. Y eso, precisamente, fue lo que hizo la comisión de estudio del sistema tributario colombiano, que redactó, en 49 páginas, un detallado informe donde suelta una serie de recomendaciones tanto al Gobierno Nacional como al Congreso.
 
El texto, conocido por El Espectador, ya está en el escritorio del ministro de Hacienda y en él se recomienda, entre otros, revisar la estructura de los impuestos a los dividendos, porque precisamente la exención que tienen los dividendos en cabeza de las personas y otros beneficios sobre los ingresos de capital, favorece a quienes tienen más capacidad de tributar.
 
“Estimativos de Alvaredo y Londoño sugieren que en Colombia el 1% de la población concentra el 20% del ingreso total, un porcentaje elevado comparado con la proporción que este mismo segmento de la población concentra en países como España, Francia, Alemania, Reino Unido, Argentina y varios países de Asia”, cita el informe.
 
Para los nueve expertos que integran la comisión (Ricardo Bonilla, Rosario Córdoba, Alfredo Lewin, Oscar Darío Morales, Soraya Montoya, Guillermo Perry, Julio Roberto Piza, Miguel Urrutia y Leonardo Villar), los dividendos de esta población, que están exentos de impuesto a la renta, constituyen entre el 30% y el 70% de sus ingresos.
 
Horacio Ayala, exdirector de la DIAN, asegura que Colombia tiene espacio para elevar el recaudo nacional. “Si existe este espacio, y uno de ellos es gravar las rentas de las personas naturales que perciben dividendos porque cuando se habla de tributación de personas naturales solo se apunta a las rentas de trabajo. Es importante que cada uno tribute dependiendo de su capacidad de pago. Por ejemplo, no tiene sentido el beneficio especial para las zonas francas, porque ellas tienen muchos beneficios implícitos u otros como la larguísima exención para las editoriales, los cultivos de palma, entro otros, que deberían desaparecer para que se equilibre el pago”.
 
La misiva a la cartera de Hacienda señala además que Colombia necesita introducir una reforma tributaria estructural guiada por los principios de suficiencia en el recaudo, eficiencia económica y administrativa. “La meta de una reforma fiscal en términos de carga tributaria va a depender de hasta qué punto la combinación de impuestos y gastos promueve el crecimiento del PIB, mejora la distribución de ingresos después de impuestos y transferencias y lograr que el diseño del gasto garantice los derechos económicos de la Constitución al menor costo posible”.
 
La comisión considera que hay una brecha entre los recursos que entran por impuestos y lo que se necesita. Se puede disminuir aumentando el recaudo, pero también bajando gastos que no cumplen con los criterios de aumentar la equidad o la eficiencia de la economía. “En otras palabras, para cerrar el faltante de ingresos, puede contribuir más al crecimiento económico la eliminación del gasto público ineficiente e inequitativo que un aumento en tributos”, puntualizan.
 
Son enfáticos en decirle al Gobierno que debe mejorar el diseño de los grandes ejes de la contribución: las utilidades de las empresas, la renta de las personas, riqueza y el IVA en el nivel nacional; e impuestos como el predial en el sistema tributario regional y local. “El impuesto a las transacciones con tasas moderadas podría ser útil para controlar los fenómenos de evasión y fraude”.
 
Añaden que el sistema tampoco es equitativo en la medida en que aquellos que tienen mayor capacidad de pagar impuestos no aportan relativamente más al fisco que aquellos con menores posibilidades. “En parte esto obedece a que históricamente los impuestos que podrían dotar al régimen tributario de mayor progresividad, como es el caso del impuesto de renta y a la propiedad de las personas, han recaudado poco en Colombia”.
 
Apuntan que “hay espacios para producir incrementos en el recaudo que resulten necesarios, siempre y cuando se hagan en forma tal que la estructura impositiva no afecte la equidad y la competitividad”. La comisión también dice que la tributación en el país es altamente compleja, lo que genera dificultades y costos elevados para su correcto entendimiento y cumplimiento por parte de los contribuyentes.
 
Al consultar sobre este documento al profesor de la Facultad de Economía de la Universidad Javeriana César Ferrari, señaló que Colombia está en deuda de desarrollar una verdadera reforma estructural tributaria. “Los ricos del país reciben sus principales ingresos de los dividendos de sus empresas y no pagan impuestos. Además, todos buscan excepciones para no pagar sus tributos. Yo creería que es necesario crear una tarifa empresarial al 15% o al 20% una tarifa de personas naturales al 20% o 25%, también hay que eliminar los impuestos a las transacciones financieras, que no tienen mucho sentido”.
 
Los intelectuales de la tributación en Colombia señalaron en su primer informe que a pesar de que la reforma tributaria de 2012 introdujo mejoras importantes, como la eliminación parcial de la carga parafiscal sobre las empresas y la creación del CREE, este parece no haber tenido los resultados esperados en materia de recaudo.