Xi Jinping, presidente de China

Xi Jinping reemplazó ayer a Hu Jintao como presidente de China, en la culminación de una transición de liderazgo que comenzó el año pasado y que ocurre una vez por década.

Xi Jinping asume el poder. / AFP
Xi Jinping asume el poder. / AFP

Hubo una ceremonia en el Gran Salón Popular, en la Plaza Tiananmen, a la que asistieron los delegados al Congreso Nacional Popular, el parlamento de China, nombrado por Xi para que gobiernen al país durante los próximos 10 años. Xi, el único candidato, recibió 2.952 votos, con tres abstenciones y un voto en contra.

La presidencia es una oficina en gran parte ceremonial para China. En noviembre pasado, Xi fue nombrado en los dos cargos de liderazgo más importantes: secretario general del Partido Comunista y director de la Comisión Central Militar.

En los cuatro meses desde su ascenso, Xi ha dejado una huella en la política del país, al menos en la superficie. Ha lanzado una campaña en contra de la corrupción y ha liderado a los funcionarios para que se abstengan de demostraciones ostentosas de riqueza. Además, ha reducido los banquetes, las caravanas oficiales y los discursos excesivamente formales, que generalmente se asocian a los líderes más importantes de China.

Como otra señal de cuánto Xi está buscando un cambio, tres personas le dijeron al Financial Times que su esposa, la famosa cantante Peng Liyuan, jugará un papel preponderante en su primer viaje oficial, para fortalecer la imagen de China como un “poder blando”.

Pero no hay señales reales de que Xi promoverá reformas fundamentales en el gobierno.

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