Xstrata y Glencore, fusión a escrutinio

Ambas firmas anunciaron un acuerdo de fusión para convertirse en el cuarto grupo minero más grande del mundo.

Con la fusión, el volumen de negocio sería de US$220.000 millones.  / Reuters
Con la fusión, el volumen de negocio sería de US$220.000 millones. / Reuters

Xstrata recomendó ayer la última oferta de Glencore y dio un paso adicional hacia el fin de una saga de siete meses para crear uno de los grupos de recursos naturales más grandes del mundo.

El domingo, la minera estaba martillando una nueva estructura diseñada para ganar el apoyo de sus accionistas. La junta directiva de Xstrata, luego de evitar a último minuto un error que se presentó durante la negociación, recomendará la oferta a través de una propuesta que les permite a los diferentes grupos de inversionistas apoyar el acuerdo, incluso si difieren en torno a las ventajas de los paquetes multimillonarios que están diseñados para mantener a los principales ejecutivos de las compañías.

Varios de los 20 inversionistas más grandes de Xstrata se han opuesto a los términos del acuerdo. La combinación también enfrentará el escrutinio cuidadoso de los supervisores antimonopolio.

Los paquetes originales de 173 millones de libras esterlinas anunciados en mayo provocaron la furia de los inversionistas. Luego, Ivan Glasenberg, director ejecutivo de Glencore, hizo públicos los términos revisados que lo llevarían a dirigir dentro de seis meses la nueva compañía que surgirá de la negociación. Algunos inversionistas dijeron que para el éxito del acuerdo era crucial mantener a los principales gerentes de Xstrata. Otros inversionistas siguen oponiéndose al valor de la compra.

El plan de votación, que fue descrito el sábado por el Financial Times, permitiría que los accionistas de la compañía minera expresaran varias opiniones: el voto contra el acuerdo; a favor y con los paquetes de retención; a favor, pero contra los paquetes de retención, y una opción que les permite a los accionistas apoyar el trato sin importar si se aprueban o no los paquetes de retención. La última opción les permitiría a los inversionistas votar a favor del acuerdo sin romper los compromisos anteriores en contra de los pagos.

El voto sobre el paquete de retención necesita el apoyo del 50% de los accionistas, mientras que el acuerdo en sí requiere del 75%. Glencore, que controla el 34% de la minera, no puede votar.

La nueva estructura le permitiría a Xstrata reconciliarse con las exigencias de algunos de sus accionistas (entre ellos BlackRock, el tercero más grande) que se oponen a los paquetes de retención por cuestión de principios; sinembargo, se enfrentarían a un grupo más grande de inversionistas (que incluye a Qatar Holding, el segundo inversionista más grande, con una participación de 12%) que quieren que se mantengan estos beneficios.

Este mes, Glasenberg realizó un intento de último minuto por salvar el acuerdo luego de que Qatar Holding se opusiera. Consistió en aumentar de 2,8 a 3,05 la cantidad de acciones de la comercializadora de commodities que se recibirían a cambio de uno de la compañía minera.

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