África le apuesta al "hágalo usted"

Lo han bautizado “movimiento maker”. Algunos dicen que es una vieja forma de sobrevivir en África, de resolver problemas con pocos recursos.

Robot creado por Peter Mbiria, quien no pudo ir a la universidad en Kenia.

 Otros han querido ver en esta filosofía educativa que se expande por varios países una nueva cultura de la innovación.

Bajo el lema “hágalo usted mismo”, un grupo en Togo creó una impresora 3D construida con desechos electrónicos, mientras en Ghana desarrollaron molinos alimenticios menos complejos y costosos de los que hay en el mercado, paneles solares a partir de compuestos químicos extraídos de plantas locales y motores que extraen energía de orina.

“Las actividades de estos individuos inquietos se complementan con iniciativas conjuntas, como los fablab o makerspaces, en general, que aparecen en muchas ciudades del África subsahariana, desde Antananarivo hasta Dakar, pasando por Nairobi, y que construyen comunidades de makers. Y de la misma manera surgen empresas sociales, fundaciones u ONG y todo tipo de organizaciones que tratan de fomentar y animar este espíritu creador”, resaltaba esta semana un reportaje en el periódico El País de España escrito por el periodista Carlos Bajo.

Uno de los gurús del movimiento maker es el nigeriano Emeka Okafor. A través de los blogs Timbuktu Chronicles y Emergent Africa, así como la feria Maker Faire Africa, Okafor promueve las innovaciones que van naciendo en el continente.

“Los makers no son una novedad en África, siempre han existido. El movimiento tiene mucho menos de hobby en el continente, porque, como los niveles de vida son generalmente más bajos, la visión como aficionado de fin de semana es casi un lujo”, comentó Okafor al diario español.

De acuerdo con el líder africano, la reutilización de materiales es un elemento central en la filosofía maker, debido a la escasez de muchos de ellos en África.

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