Ahora los profesores irán a paro

¿Está aprovechando el sindicato de maestros un momento político para reclamar nuevos beneficios? Nelson Alarcón, al frente del gremio, responde por qué decidieron marchar justo cuando se moviliza la universidad pública.

Marchas por la educación pública en Bogotá el pasado 10 de octubre de 2018. AFP

La Federación Colombiana de Trabajadores por la Educación (Fecode) anunció que hoy realiza un paro nacional y cesará las actividades durante 24 horas. Lo hace en medio de un creciente movimiento que exige un mejor presupuesto para la educación superior. Las razones del paro de maestros las explica Nelson Alarcón, nuevo presidente del gremio, en esta entrevista. (Lea: Fecode anuncia paro nacional para el 23 de octubre)

¿Cuál es el objetivo del paro?

El primero es la exigencia al Gobierno del cumplimiento de cada uno de los acuerdos pactados y firmados hace un año, además de la continuación de la Comisión de Alto Nivel, que es la encargada de la elaboración de un proyecto de acto legislativo en el cual se modifiquen los artículos 356 y 357 de la Constitución, y garantizar mayores recursos para la educación. En los últimos años le han quitado, con la nueva fórmula, más de $74 billones a la educación pública en Colombia —preescolar, básica y media—. El segundo son las garantías a las fórmulas o mecanismos que implementarán para ampliar la cobertura de la educación preescolar. Actualmente, en el grado de transición solo están el 56 % de los niños en las instituciones educativas. Es responsabilidad constitucional llevarlos a las aulas de clases y garantizar un cubrimiento del 100 %. Hay más de dos millones de niños por fuera del sistema educativo colombiano.

¿En qué específicamente les ha incumplido el Gobierno?

Nos ha incumplido en la continuación de la mesa de alto nivel para tratar el tema de la financiación de la educación pública en Colombia y en el plan para ver de dónde se van a sacar los recursos para la implementación de tres grados en preescolar. Sabemos que es un proceso escalonado y transicional, pero tenemos una proyección de ocho años. También nos ha incumplido en la convocatoria de acceso y reubicación a los docentes, ya que el proceso lleva más de dos años congelado. Y en la implementación y los criterios con los que debe funcionar la jornada única, debido a que no hay infraestructura, materiales, transporte, alimentación, ni escenarios públicos.

Uno de los motivos de la marcha es la salud. Ese es un problema a largo plazo. ¿Por qué hacer presión otra vez y justo ahora?

El tema de la salud es una situación crítica. Tenemos dificultades con la entrega de medicamentos, el otorgamiento de citas, la autorización de procedimientos quirúrgicos, pero hay un problema grande por parte de la Fiduprevisora, que es la que gobierna los recursos del magisterio colombiano. Administra un presupuesto de casi $9 billones de los maestros y tiene deudas con cada uno de los prestadores. No quiere decir que los estemos defendiendo, pero aquí tiene que funcionar es un sistema, y nuestra exigencia va a la ministra, que es quien firma los contratos y debe garantizar que los prestadores cumplan los pliegos de peticiones para los cuales fueron contratados.

Llevamos tan solo tres meses del nuevo gobierno. ¿Por qué marchar antes de cumplir un proceso de negociación?

Porque nosotros no estamos negociando con el Gobierno. Lo que le estamos diciendo es que cumpla los acuerdos que firmamos el 16 de junio de 2017. En un año y medio solo se ha cumplido el 20 % de los 24 puntos pactados, es decir, el Gobierno ha incumplido en un 80% las peticiones. Estamos reclamando que se implementen. (Puede leer: $4.5 billones para educación, la meta de los estudiantes)

¿No cree que este gobierno ha emitido buenas señales con el aumento de presupuesto para este sector y su ánimo conciliador?

Aquí no han aumentado realmente los recursos. El Gobierno lo que hizo fue colocar unas cifras, pero en la práctica hay un déficit de $14 billones. Para nosotros, ese presupuesto no es real, y al ver que no son suficientes empezarán a recortarle a cada una de las dependencias o, como lo plantearon el presidente y su gabinete, presentarán —esta semana o la otra— la famosa reforma tributaria y pondrán más impuestos a los trabajadores.

Nelson Alarcón, nuevo presidente de Fecode. / Cortesía

Otro de los puntos de la marcha es el proyecto de ley 057 de 2018. ¿De qué trata?

Cabe resaltar que, gracias a la movilización y a la contundencia de los argumentos de los universitarios y de las personas que nos han acompañado en los diferentes paros, logramos presionar al Gobierno para que retirara la semana pasada este proyecto, que iba en contravía de nuestros entes territoriales. Planteaba darles mayores responsabilidades con menos dinero, es decir, un recorte al tema de infraestructura, a la calidad de educación, menos recursos para la alimentación escolar, entre otros. También, en este proyecto se hablaba de la autosostenibilidad de las instituciones educativas, es decir, que los padres de familia debían regresar a la época de pagar matrícula y pensión. Esto es pasar por encima de la Constitución, que dice que el Estado debe garantizar la gratuidad de la educación para los niños.

¿Por qué los profesores de colegios públicos decidieron sumarse a las propuestas que exigen mayores recursos para las universidades públicas?

Por principio, Fecode —los maestros de Colombia— defiende la educación pública financiada. Respaldamos a nuestros estudiantes universitarios y lo que queremos es seguir construyendo y fortaleciendo nuestras instituciones públicas. Llevamos más de 18 años diciendo que debemos cambiar la fórmula, porque en la transformación se le quitaron recursos a la educación pública y al Sistema General de Participaciones con el acto legislativo 01 de 2001 y el 04 de 2007. Antes de 2001, el 46 % de los ingresos corrientes de la nación se destinaban para el juzgado fiscal, pero no el tiempo, ni el 26 % alcanzaba. Por eso decimos que hay una pérdida del Sistema General de Participaciones de más de $138 billones, y en educación ha perdido más de $74 billones.

¿Cree que las recientes marchas desviaron la atención del presupuesto de educación básica y lo centraron en la educación superior?

Al contrario, ha generado un movimiento social que visibiliza el apoyo hacia la educación. Los jóvenes y maestros estamos peleando por la defensa de la educación pública, que haya más recursos desde la educación preescolar hasta la superior y que garanticen una verdadera calidad de la educación pública en Colombia. (Lea también: Cuatro profesores de instituciones públicas se declararon en huelga de hambre)

¿Qué opina de la nueva propuesta de Ser Pilo Paga, Generación E?

Obviamente hace la situación más caótica, porque si miramos las condiciones son prácticamente las mismas y más graves frente al tema. No le cambiaron absolutamente nada, porque sigue con los convenios con las universidades privadas, y no es que nosotros estemos en contra de estas instituciones, que son importantes y fundamentales para el desarrollo del país. No puede ser que, actualmente, el Estado gire más recursos para las instituciones privadas que para las públicas. El 70 % de estudiantes que estudian en privadas lo hacen con créditos de Icetex, por eso exigimos que se les condone la deuda o que tengan tasas del 0% real. Además, ese programa también abarca un problema socioeconómico.