Argumentos contra la adopción gay no son científicos

Una de las psicólogas que más ha estudiado el desarrollo de las familias del mismo sexo asegura que criarse con ellas no afecta el desarrollo de los niños.

Abbie Goldberg, profesora  de la Universidad Clark, en Massachusetts. / Cortesía
Abbie Goldberg, profesora de la Universidad Clark, en Massachusetts. / Cortesía

Desde que estaba cursando su pregrado en 1999, la psicóloga estadounidense Abbie Goldberg se preguntó por qué no existían estudios que hablaran sobre los procesos familiares de las familias diversas, entre ellos la adopción homosexual. Diecisiete años después, con más de 70 artículos científicos y dos libros publicados, Goldberg es considerada por varios académicos como una autoridad en estos temas.

Goldberg, quien cuenta con un doctorado en psicología clínica de la Universidad de Massachussets, actualmente lidera un estudio longitudinal sobre las experiencias que ha dejado la adopción dentro de las familias compuestas por dos personas homosexuales. En diálogo con El Espectador, la psicóloga contó un poco de su trabajo y desmintió algunos de los mitos más comunes en torno a un tema que sigue causando controversia. Según ella, ”no hay ninguna investigación que demuestre que los niños se vean perjudicados por tener padres o madres homosexuales”.

¿Qué la motivó a estudiar las familias diversas?

Mientras estudiaba la transición psicológica por la que pasa una pareja cuando deciden ser padres, encontré que no había prácticamente ninguna investigación sobre familias compuestas por homosexuales. De ese modo, comencé a interesarme y empecé estudiando las experiencias de las parejas lesbianas que por medio de la inseminación artificial se habían vuelto madres. Luego de completar ese trabajo, me di cuenta de que aún no había estudios sobre adopción y parejas del mismo sexo, y las investigaciones sobre padres gais eran más bien escasas. Por lo tanto, comencé una investigación sobre paternidad adoptiva en 2005, la cual todavía está en curso. He estado siguiendo a familias adoptivas de lesbianas, gais, heterosexuales y a sus hijos durante más de diez años.

¿Dentro de esos estudios encontró alguna diferencia entre los niños que crecen en una familia homoparental y los que no?

En general no. Los hijos de padres gais o madres lesbianas y los hijos de parejas heterosexuales tienden a ser muy similares en términos emocionales y de conducta. De hecho, los niños que hacen parte de una de estas familia cuentan con menos estereotipos a la hora de, por ejemplo, jugar. Esto es sin duda una fortaleza, pues no se cierran a una sola especie de actividad y pueden explorar muchos más intereses.

¿Hay diferencias entre crecer en un ambiente homosexual y uno heterosexual?

Los jóvenes que han sido criados en este tipo de familias dicen que crecer con padres o madre homosexuales los ha hecho más sensibles a la diversidad y tolerantes de las diferencias de los demás. Entonces, ellos sienten que pueden tener mayor empatía con otras comunidades históricamente marginadas.

Críticos de la adopción por parte de parejas homosexuales afirman que podría afectar la identidad de género y la orientación sexual de los niños. ¿Es eso verdad?

No. Las investigaciones han encontrado que los hijos de madres lesbianas o padres gais no son más propensos a identificarse con un género distinto con el que nacieron. De hecho, investigaciones existentes sugieren que no hay mayor diferencia en las orientaciones sexuales entre hijos de padres homosexuales y los que hacen parte de una familia heterosexual.

Algunas personas afirman que los niños que crecen en estos ambientes pueden ser inducidos a ser homosexuales. ¿Es cierto que se puede aprender?

Esto es muy complicado para responder de manera breve. Básicamente, no. Los niños no se pueden “hacer” heterosexuales u homosexuales. No hay investigación que sugiera que los padres homosexuales traten de influir en la orientación sexual de sus hijos en el sentido en el que los fuercen a “ser” homosexuales.

Una de las preocupaciones de sectores conservadores es la ausencia del género opuesto dentro de una familia con padres o madres homosexuales...

Es importante recordar que los niños que crecen en una familia diversa no están completamente abstraídos del otro género. Los niños no son solo influenciados por sus padres, sino que están rodeados de familiares, amigos, profesores, amigos de los padres del sexo opuesto. Así que no, los niños no crecen con un vacío. Un estudio que hicimos con madres lesbianas que criaron niños desde que nacieron, encontró que al crecer, los niños varones tenían el mismo comportamiento psicológico que el de un niño que se crio con la presencia de un hombre en su familia.

Otro argumento frecuente es que los padres homosexuales podrían hacer un mejor trabajo con sus hijos que los heterosexuales…

No creo que puedan hacer o no un mejor trabajo. Lo que sé es que algunas investigaciones muestran que las parejas homosexuales deciden ser padres por convicción, a diferencia de muchas parejas heterosexuales en donde sucede de manera accidental. Por lo tanto, la paternidad es más planificada. A su vez, los niños cuyos padres planearon están a menudo más preparados para la paternidad, lo cual, sin duda, es positivo.

¿Qué tanto influye la cultura en que vivimos y nuestras orientaciones sexuales?

Esta es otra pregunta sumamente compleja. Las actitudes los valores de la sociedad, sin duda alguna, afectan la manera en que las personas pueden o no expresar su sexualidad. Si las actitudes son negativas, las personas son más propensas a continuar escondidas en “el closet”, que a su vez afecta la salud mental de manera bastante negativa.

¿Cuál es la posición de los niños que crecieron en una de estas familias?

Es normal para ellos. Es la única familia que han conocido. Los estigmas sociales son los que causan problemas, no la estructura familiar.

¿Algún consejo para llevar esta discusión en Colombia?

Sí. No hay absolutamente ninguna investigación que demuestre que los niños se vean perjudicados por tener padres o madres homosexuales. Por lo tanto, los argumentos en contra de la paternidad gay o lesbiana no tienen su origen en la investigación, sino en la ideología.

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