Astronomía al alcance de personas con discapacidad visual

El diseño de materiales didácticos especiales permite que a través del tacto y la audición se aborden conceptos como las coordenadas geográficas, los husos horarios, los movimientos de la Tierra, las estaciones, la bóveda celeste y las coordenadas horizontales, propios de la astronomía.

Los materiales para el aprendizaje fueron diseñados por César Augusto Acosta Martínez, magíster en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de ColombiaNicolás Bojacá Unimedios

Mediante diferentes sistemas de coordenadas, la astronomía de posición estudia la ubicación y el movimiento de los astros y mide distancias en el universo.

Los materiales para el aprendizaje fueron diseñados por César Augusto Acosta Martínez, magíster en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), en el marco del proyecto de innovación pedagógica “Sintiendo la astronomía”.

El objetivo de la iniciativa –desarrollada por docentes de la Facultad de Ciencias– es mostrarles a estudiantes con discapacidad visual temas generales de la astronomía, aunque no tengan formación en ciencias naturales o matemáticas.

En su trabajo, el magíster se propuso elaborar una estrategia de aprendizaje complementada por materiales multisensoriales, ya que los disponibles en el mercado para las temáticas particulares de la astronomía de posición no eran suficientes.

Para eso diseñó 11 piezas orientadas a apoyar el aprendizaje de la geometría esférica de la Tierra, sus coordenadas geográficas, paralelos, meridianos, ubicación en el espacio, medición del tiempo, observación del cielo desde la Tierra y descripción de los objetos terrestres vistos desde la superficie terrestre.

“Elaboré los materiales en mi casa con el apoyo de profesores del Observatorio Astronómico Nacional, para que el conocimiento brindado no tuviera errores conceptuales”, manifiesta el investigador, y agrega que en su trabajo primó el diseño con esferas de icopor.

“En las esferas empleamos materiales que daban un relieve según los accidentes geográficos y permitían abordar temas como las líneas de los meridianos y los paralelos, el Ecuador, Greenwich o los polos terrestres. Con el relieve los estudiantes sienten con sus manos y se apropian del concepto a través de estas herramientas”, explica el investigador Acosta.

También elaboró otros materiales con láminas de aluminio repujadas en relieve para explicar las coordenadas celestes horizontales, y dos maquetas para estudiar los movimientos terrestres de rotación, traslación y precesión.

“Una consistía en esferas atravesadas por un eje (palo de pincho), ubicado de tal manera que mostrara las posiciones en la Tierra durante el año, según los meses; las esferas están inclinadas aproximadamente 23 grados, lo mismo que la Tierra respecto al plano del Sol, que se conoce como plano de la eclíptica”, indica el magíster.

Con esta herramienta los estudiantes pueden conocer cómo es el movimiento de la Tierra alrededor del Sol, y cómo incide su inclinación en aspectos como el clima.

La segunda maqueta también tiene el plano de la eclíptica, pero en medias esferas que representan la Tierra: “con esta se tiene mayor detalle sobre cómo el plano tiene relación con la distancia con el Ecuador y va variando a lo largo del año, lo que incide en el momento en que ocurren los equinoccios y solsticios”, señala el investigador.

El modelo también fue útil para abordar temas como el paso del Sol por las constelaciones, lo cual está relacionado con temas como los signos del zodiaco: “con esa maqueta se mostró dónde se encuentran las constelaciones y cómo a través de milenios el movimiento de precesión (asociado con el cambio de dirección en el espacio, que experimenta el eje instantáneo de rotación de la Tierra) altera más o menos cada 2.000 años la observación de las constelaciones”, afirmó el magíster, quien trabaja en perfeccionar todos los materiales gracias a una impresora 3D.

Mayor aprendizaje 

La estrategia didáctica se implementó a lo largo de tres semanas en cinco sesiones de clase del curso “Astronomía para todos – Grupo 2”, que se dictó en el marco del proyecto “Sintiendo la astronomía”.

Para probar su efectividad, a los estudiantes se les aplicó una prueba de conocimiento al inicio y al final de las sesiones con el material multisensorial, una entrevista de percepción y un test de Likert, escala psicométrica comúnmente utilizada en cuestionarios.

Los resultados mostraron un aumento significativo en el aprendizaje, y el material diseñado motivó más a los estudiantes.

El test de Likert mostró, por ejemplo, que los materiales fueron acertados para apropiar los conceptos de astronomía de posición, pues cumplía con los criterios de discriminación de texturas, distinción de formas y tamaños, y estética táctil, que corresponden a la educación propia del tacto, favoreciendo el propósito específico con el que se diseñó y construyó cada objeto. 

La entrevista oral de percepción arrojó que gracias al material los estudiantes pudieron acercarse a conceptos que hasta el momento les habían parecido incomprensibles o confusos.

 

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