Baja transmisión del coronavirus durante un experimento en escuelas de EE.UU

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El mundo entero se enfrenta al dilema de la reapertura de escuelas en medio de la pandemia. En Carolina del Norte, EE.UU, la tasa de contagio fue baja durante un experimento de nueve semanas.

Para mitigar la propagación del coronavirus SARS-CoV-2 en miles de ciudades del mundo los mandatarios locales tomaron la decisión de cerrar sus escuelas. Carolina del Norte, en EE.UU, no fue la excepción y entre marzo y julio de 2020 se suspendieron las clases de las escuelas públicas.

En un análisis que acaba de ser publicado en la revista de la Academia de Pediatría de Estados Unidos, Pediatrics, un grupo de investigadores presentó los resultados de un experimento que se llevó a cabo en un conjunto de 11 distritos escolares de Carolina del Norte que implementaron la educación presencial durante 9 semanas para evaluar el verdadero riesgo al que estaban expuestos estudiantes y maestros.

Durante esas 9 semanas que hicieron parte del experimento más de 90,000 estudiantes asistieron a la escuela en persona. De acuerdo con los resultados publicados, de estos hubo 773 infecciones por SARS-CoV-2 adquiridas en la comunidad documentadas mediante pruebas moleculares. Mediante el rastreo de contactos, el personal del departamento de salud de Carolina del Norte determinó que se adquirieron 32 infecciones adicionales en las escuelas.

Un dato importante es que no se informaron casos de transmisión de niño a adulto del SARS-CoV-2 en las escuelas.

“En esas primeras 9 semanas encontramos una transmisión secundaria dentro de la escuela extremadamente limitada del SARS-CoV-2, según lo determinado por el rastreo de contactos”, concluyeron los investigadores.

Este trabajo se suma a la creciente evidencia científica que respalda una reapertura de escuelas con medidas de bioseguridad y adecuados protocolos. Esta misma semana Henrietta Fore, Directora Ejecutiva de UNICEF, hizo un llamado a retomar la educación: “A medida que nos adentramos en el segundo año de la pandemia de la COVID-19 y los casos siguen aumentando en todo el mundo, no se deben escatimar esfuerzos para mantener las escuelas abiertas o para darles prioridad en los planes de reapertura”.

En una declaración ampliamente difundida, Fore dijo que “aunque existen pruebas contundentes acerca de los efectos del cierre de las escuelas sobre los niños y cada vez hay más evidencia de que las escuelas no son la causa de la pandemia, en muchos países se ha optado por mantener las escuelas cerradas y algunas no abren desde hace casi un año”.

En cambio resaltó que el precio del cierre de las escuelas (que en el momento álgido de los confinamientos por la pandemia afectó al 90% de los estudiantes de todo el mundo y privó de acceso a la educación a distancia a más de una tercera parte de los niños en edad escolar) ha sido devastador.

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